Irimbo, Mich., a 29 de noviembre de 2025.- Lo que comenzó como una candidatura presentada como la alternativa al viejo sistema político, hoy se ve envuelta en una creciente lista de cuestionamientos. La alcaldesa Azucena “Susy” Ruiz enfrenta críticas por un mandato marcado por promesas incumplidas, un proceso electoral controvertido y vínculos políticos externos que continúan alimentando sospechas sobre la legitimidad de su administración.
Un triunfo electoral que nació en la controversia
La llegada de Ruiz al gobierno municipal no fue un camino lineal ni un respaldo ciudadano incuestionable. Su ascenso se dio tras la anulación de la elección ordinaria que perdió, la cual impugnó bajo el argumento de violencia política de género, una decisión que abrió la puerta a un nuevo proceso electoral extraordinario.
La elección extraordinaria tampoco estuvo libre de polémica: en medio de negociaciones políticas y rumores de alianzas, se planteó la posibilidad de que Morena y el PRD compitieran juntos en Irimbo. Esto finalmente fue descartado por una prohibición explícita del Consejo Nacional del PRD de pactar con el partido guinda. Sin embargo, el intento de acuerdo dejó el antecedente de que existían negociaciones entre fuerzas externas para influir en la contienda municipal.
El apoyo inesperado de Adán Augusto López
Uno de los episodios más controversiales fue la intervención pública del entonces aspirante presidencial morenista, Adán Augusto López, quien difundió un mensaje respaldando abiertamente a Ruiz. Para muchos habitantes, aquella declaración fue una muestra clara de que intereses políticos nacionales estaban empujando su candidatura en un municipio pequeño y con problemas locales profundos.
Aunque la candidatura fue inmediata y formalmente del PRD, el respaldo público desde la esfera política federal sembró dudas que siguen vivas.
Promesas incumplidas y desgaste en la percepción ciudadana
Los señalamientos más fuertes no son ya electorales, sino de gobierno. A un año de gestión persisten reclamos ciudadanos sobre obras anunciadas pero no ejecutadas, servicios públicos deteriorados, falta de inversión municipal, abandono de comunidades, rezago en infraestructura y ausencia de un proyecto económico real para sacar al municipio de la crisis.
Lo que comenzó como la promesa de transformar Irimbo, hoy es acusado por vecinos y sectores sociales como un gobierno distante, sin resultados y sin rumbo, mientras el municipio enfrenta estancamiento económico, inseguridad persistente y precariedad en servicios básicos.








