Morelia, Michoacán, a 30 de junio del 2026.- La Comunidad Otomí de San Matías el Grande, acompañada por el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), presentó una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en contra de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), al señalar que la operación de la Geotermoeléctrica Los Azufres ha provocado afectaciones al agua, el suelo y el aire en comunidades del oriente del estado.
Los promoventes argumentaron que la presunta contaminación vulnera el derecho humano a un medio ambiente sano, establecido en el artículo 4 de la Constitución mexicana y respaldado por diversos tratados internacionales, además, acusaron a la CFE de incumplir la normatividad ambiental al mantener parte de sus presas de enfriamiento sin el recubrimiento necesario para evitar filtraciones de fluidos considerados tóxicos.
Como parte de la documentación entregada a la CNDH, anexaron un estudio elaborado por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conahcyt) y el Instituto de Ciencia, Tecnología e Innovación de Michoacán (ICTI), el cual, aseguran, identifica la presencia de metales pesados en manantiales de Ciudad Hidalgo y Zitácuaro, además de relacionar estos factores con casos de enfermedad renal detectados en menores de edad de San Matías el Grande.
Finalmente, la comunidad informó que la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) también remitió dos expedientes a la CNDH relacionados con presuntas afectaciones ocasionadas por la geotermoeléctrica, por lo que solicitaron que ambos procedimientos sean atendidos y que la autoridad nacional dé seguimiento a las denuncias presentadas para esclarecer los hechos y, en su caso, determinar las acciones correspondientes.









