Teotihuacán, Estado de México, a 29 de abril de 2026.- Tras el ataque armado registrado el pasado 20 de abril en la Zona Arqueológica de Teotihuacán, las autoridades reforzaron de manera significativa los controles de seguridad en los accesos al sitio, lo que ha derivado en la retención de diversos objetos considerados de riesgo entre los visitantes.
En los cinco puntos de entrada, elementos de la Guardia Nacional, la policía auxiliar de la Ciudad de México y personal de custodia del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) han intensificado las revisiones. Entre los artículos que han sido asegurados destacan encendedores, aerosoles como desodorantes, bloqueadores solares y fijadores de cabello, así como perfumes con atomizador, cigarrillos y objetos punzocortantes, incluyendo navajas y cuchillos.
Como parte de estas medidas, el pasado domingo se instalaron arcos detectores de metales en todos los accesos, obligando a los turistas a pasar por estos filtros sin excepción. Además, la inspección manual de mochilas y bolsas de mano se ha vuelto más estricta, lo que ha permitido detectar este tipo de objetos.
En días recientes, las restricciones se ampliaron. Este miércoles, por ejemplo, se prohibió el ingreso de aerosoles y perfumes con atomizador, artículos que anteriormente sí eran permitidos, lo que generó sorpresa entre algunos visitantes.
Las opiniones sobre estas acciones son divididas. Mientras algunos turistas consideran que las revisiones fortalecen la seguridad dentro del sitio, comerciantes de artesanías han señalado que las medidas son excesivas, ya que se les impide ingresar con herramientas u objetos puntiagudos que forman parte de sus productos.
El endurecimiento de los filtros ocurre luego de que un hombre armado subiera a la Pirámide de la Luna y abriera fuego contra visitantes, hecho que dejó como saldo una turista canadiense fallecida, siete personas heridas y el suicidio del agresor.









