Apatzingán, Mich., a 20 de mayo de 2026.— Mientras la administración encabezada por la alcaldesa Fanny Arreola continúa incrementando la deuda pública municipal a ritmos históricos, habitantes denuncian el deterioro de servicios básicos, calles saturadas de basura y oficinas gubernamentales operando con generadores de gasolina debido a presuntos adeudos en el pago de energía eléctrica.
Las críticas contra el Ayuntamiento crecieron luego de que ciudadanos señalaran que, pese a la reciente contratación de nueva deuda pública —que incrementó en aproximadamente 130 millones de pesos los compromisos financieros del municipio—, problemas elementales permanecen sin atención en distintas colonias y módulos de atención ciudadana.
Uno de los principales reclamos es la crisis en el servicio de recolección de basura. Ante la falta de camiones recolectores y la irregularidad en las rutas, habitantes comenzaron a acumular residuos en camellones, esquinas y espacios públicos, provocando que diversas zonas de la ciudad luzcan convertidas en tiraderos improvisados.
Vecinos expresaron su molestia al considerar que el gobierno municipal ha privilegiado el gasto en espectáculos, bailes y eventos públicos, mientras la infraestructura urbana y los servicios esenciales presentan fallas constantes.
Las críticas sobre el despilfarro, contrastan con el gasto millonario en eventos organizados por el Ayuntamiento, como el reciente concierto de Bronco.
La inconformidad social aumentó además por reportes relacionados con módulos del gobierno municipal ubicados en las colonias Independencia y Buenos Aires, donde usuarios denunciaron que las instalaciones llevan entre uno y dos años sin suministro formal de energía eléctrica, presuntamente por falta de pago.
De acuerdo con testimonios ciudadanos, en lugar de regularizar el servicio, las oficinas operarían mediante plantas de gasolina conectadas de manera improvisada, situación que ha despertado preocupación entre vecinos por los posibles riesgos para trabajadores, usuarios y menores de edad que diariamente acuden a realizar trámites, recibir clases o solicitar apoyos.
Habitantes de la zona advirtieron que el uso continuo de generadores representa no solo un problema operativo, sino también un riesgo de seguridad debido a las conexiones provisionales y al manejo de combustible en espacios públicos.
La situación ha intensificado los cuestionamientos sobre el manejo de los recursos públicos durante la actual administración municipal, particularmente luego de que el Ayuntamiento aprobara nuevos créditos y ampliaciones de deuda pese a las carencias visibles en servicios básicos.
Hasta el momento, el gobierno de Fanny Arreola no ha emitido un posicionamiento oficial detallando las condiciones en las que operan dichos módulos, ni ha informado cuándo se normalizará el servicio eléctrico o la recolección de basura en las zonas afectadas.
En medio de deuda creciente, violencia e inconformidad social, habitantes de Apatzingán aseguran que la ciudad enfrenta una imagen de abandono institucional cada vez más evidente.









