Ciudad de México, a 6 de marzo de 2026.- La Secretaría de Gobernación exhortó a los gobiernos estatales a garantizar que las movilizaciones previstas para el domingo, en el marco del Día Internacional de la Mujer, se desarrollen con respeto a los derechos humanos y sin criminalizar la protesta social, privilegiando el diálogo antes que el uso de la fuerza.
A través de un comunicado, la dependencia hizo “un llamado respetuoso a las autoridades de los estados a conducir sus actuaciones en el marco de los protocolos institucionales y con pleno respeto a los derechos humanos”.
La institución subrayó que “el Gobierno de México reconoce que la protesta social es una expresión legítima de la vida democrática y una herramienta fundamental para visibilizar demandas y causas sociales. Su obligación es garantizar que quienes decidan ejercerla lo hagan con seguridad, sin criminalización y con pleno respeto a su integridad”.
En ese contexto, señaló que el diálogo efectivo entre autoridades y manifestantes será clave para que el 8 de marzo se convierta en una jornada donde prevalezcan la libre expresión y la seguridad.
Asimismo, reiteró que la administración federal mantiene un compromiso con el derecho a la libre manifestación pacífica.
La dependencia recordó que, durante la gestión de Claudia Sheinbaum como jefa de Gobierno de la Ciudad de México, comenzaron a sistematizarse experiencias para la atención de protestas sociales mediante protocolos que posteriormente se fortalecieron a nivel federal para orientar la actuación de servidores públicos en todo el país.
De ese trabajo surgió el Protocolo para la Atención y Gestión de la Protesta Pacífica, el cual las entidades federativas deben aplicar con responsabilidad. Entre sus lineamientos se contempla atender las demandas de los colectivos, establecer mecanismos de diálogo para reducir tensiones, habilitar rutas de evacuación y designar enlaces específicos para la atención de periodistas.
Finalmente, se destacó que, aunque el protocolo reúne prácticas que han mostrado resultados positivos, cada movilización tiene particularidades en estados y municipios, por lo que puede ajustarse a las condiciones locales y funcionar como una herramienta que permita actuar desde una perspectiva humanista.








