Quito, Ecuador, a 6 de marzo de 2026.- El gobierno de Daniel Noboa informó que fuerzas ecuatorianas realizaron un bombardeo contra un campamento utilizado por una disidencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que operaba cerca de la frontera con Colombia. La operación contó con apoyo de Estados Unidos y se enmarca en la estrategia conjunta para combatir el narcotráfico en la región.
De acuerdo con el mandatario ecuatoriano, el ataque se dirigió contra un campo de entrenamiento vinculado a los llamados Comandos de la Frontera, grupo señalado por las autoridades como una disidencia guerrillera dedicada a actividades del narcotráfico. La acción militar se llevó a cabo en la provincia amazónica de Sucumbíos, en el noreste del país.
A través de redes sociales, Noboa difundió un video del operativo en el que se observa la explosión de una vivienda rústica situada a la orilla de un río y rodeada de vegetación. En la publicación se indica que el lugar funcionaba como zona de descanso para “Mono Tole”, presunto líder de la organización, así como área de entrenamiento para narcotraficantes.
Las imágenes también muestran a un helicóptero militar sobrevolando el área antes de aterrizar cerca del sitio atacado. Según autoridades ecuatorianas, esta estructura criminal ha sido vinculada con el asesinato de 11 militares ocurrido durante un operativo contra la minería ilegal en mayo de 2025.
Desde Departamento de Defensa de Estados Unidos, el portavoz Sean Parnell confirmó que, a solicitud del gobierno ecuatoriano, se realizaron acciones específicas para avanzar en el objetivo conjunto de desmantelar redes ligadas al narcotráfico y al terrorismo, aunque no ofreció mayores detalles sobre la operación.
El Ministerio de Defensa de Ecuador indicó que el campamento tenía capacidad para albergar a unas 50 personas y formaba parte del sistema de seguridad de esta organización criminal. Hasta el momento, las autoridades no han reportado personas fallecidas ni heridas tras el ataque.








