Jorge Alvarado Serrato y Tránsito de Michoacán: El legado corrupto de Silvano Aureoles

Jorge Alvarado Serrato y Tránsito de Michoacán: El legado corrupto de Silvano Aureoles
Publicado 10 de Octubre de 2021 08:13:00 Autor Redacción / Noventa Grados

Morelia, Mich., a 10 de octubre de 2021.- Aunque ya concluyó el sexenio de despilfarro, violencia y corrupción de Silvano Aureoles Conejo en Michoacán, permanecen en la instituciones cuestionados personajes que al amparo del gobierno perredista vieron crecer sus fortunas e impunes sus escándalos: Es el caso de Jorge Alvarado Serrato, encargado de despacho de la Dirección de Tránsito y Movilidad de Michoacán, que tiene para él y su familia una vida de césar con el sueldo de un funcionario público, señalado de encabezar una red de corrupción en Tránsito del estado, con millonarios beneficios al servicio de sus protectores.

Jorge Alvarado Serrato cumple casi seis años en altos cargos públicos en Michoacán, arribando a la Administración estatal de la mano de Silvano Aureoles Conejo, que lo nombró Subdirector de Tránsito de la entidad, quince días después de asumir la gubernatura del estado, en octubre de 2015.

Silvano Aureoles, que antes de asumir la gubernatura ya quería ser candidato a la Presidencia y hasta tenía listo a su suplente en el Ejecutivo estatal, encabeza un grupo político cuya cuna es Zitácuaro, donde con su apoyo hizo a Carlos Herrera Tello dos veces alcalde de ese municipio.

Con Herrera Tello y Silvano Aureoles en el poder, Jorge Alvarado y sus dos hijas, Erika Karina y Kitzia Yamileth Alvarado Alcantar obtuvieron todo tipo de cargos estatales y municipales, en temas tan variados con turismo, economía y la mujer. Erika Karina incluso se hizo regidora,

Y es que Silvano Aureoles vio en Jorge Alvarado a la persona indicada para cargos relacionados con el transporte, donde la corrupción y extorsión son el pan de cada día, y rápidamente Alvarado Serrato pasó de subdirector a Director de Tránsito, a pesar de no tener una licenciatura y mucho menos carrera policiaca.

En julio de 2018, un escándalo que surgió al presentarse Jorge Alvarado ebrio a un evento público, lo llevó a dejar temporalmente el cargo. Mientras tanto fue asignado como jefe de Circulación en el municipio de Tuxpan.

Pero el gobierno de Silvano Aureoles solo le preparaba otro premio, y antes de acabar ese año, fue nombrado Director Operativo de la Comisión Coordinadora del Transporte del estado de Michoacán (Cocotra).

Con toda la seguridad que le brindaba ser amigo del Gobernador del estado, Alvarado Serrato comenzó una serie de operativos al transporte, que rayaban en lo policiaco, vistiéndose con uniformes tácticos y usando prácticas propias de los cuerpos de seguridad pública, contando con el apoyo de la SSP, que entonces dirigía Juan Bernardo Corona Martínez, hoy líder del PRD en Michoacán.

Fue en la Cocotra que se metió en otro escándalo: En febrero de 2019, por amedrentar a un conductor acusándolo de ser chofer de la plataforma de transporte Uber, Jorge Alvarado fue exhibido en un operativo vial ilegal en Morelia que implementó con personal de la Cocotra, de la SSP, y operadores de grúas privadas, el cual ha sido identificado como su modus operandi.

En la Cocotra se mantuvo seis meses, y pasado el escándalo y las quejas en su contra, tanto de conductores como del personal a su cargo, el gobierno de Silvano Aureoles Conejo lo nombró Director de Tránsito y Movilidad del estado, designado en el cargo por el entonces secretario de Seguridad Pública, José Martín Godoy Castro.

A su regreso, personal de la Dirección se quejó de este nombramiento, pues ya en la primera administración de Jorge Alvarado Serrato vivieron hostigamiento y amenazas en su contra por parte del mando de Tránsito.

En enero de 2020, medios locales documentaron denuncias de agentes, que acusaban que tenían que pagar 300 pesos a su mando para que se les asignara una motopatrulla.

Actualmente se sabe que desde la oficina de Alvarado Serrato se ha impuesto a los agentes viales una cuota semanal de autos a remitir al corralón y de dinero en efectivo, producto de extorsiones a automovilistas.

Todo esto ha permitido llevar a Jorge Alvarado y su familia, una vida de lujos y excesos de la que presumen su esposa e hijas, la primera, apostadora asidua en los casinos de Las Vegas; las otras, viajeras consuetudinarias que han recorrido decenas de países en varios continentes y así lo presumen en sus redes sociales.

Pero la impunidad no solo es para Jorge Alvarado, pues se relacionó a su hija, Erika Karina Alvarado Alcantar, con la muerte del activista de los bosques de la mariposa Monarca, Homero Gómez; en un caso que la familia del fallecido acusa como un asesinato, las pertenencias personales de Gómez González aparecieron en manos de un acompañante de la entonces regidora Erika Karina, quien con otro grupo de políticos del Oriente michoacano, fueron de las últimas personas que vieron con vida al activista. Sobra decir que el caso fue cerrado por el gobierno de Silvano Aureoles.

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