Ciudad de México, 26 de enero del 2026.- La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) expresó su dolor e indignación tras la masacre ocurrida en Salamanca, Guanajuato, y condenó la violencia que, afirmó, continúa golpeando a México.
A través de un pronunciamiento, los obispos señalaron que estos hechos evidencian la grave crisis de inseguridad que vive el país y reiteraron que ninguna forma de violencia puede normalizarse ni justificarse.
En su mensaje, la CEM:
Llamó a las autoridades de los tres órdenes de gobierno a asumir plenamente su responsabilidad para proteger la vida, la seguridad de la población y los espacios sagrados, que deben ser respetados y preservados.
Exhortó a la sociedad mexicana a mantenerse unida y a trabajar de manera conjunta en la construcción de la paz, desde las familias, las comunidades y las instituciones.
El Episcopado Mexicano reiteró que solo a través del compromiso colectivo, la justicia y el respeto a la dignidad humana será posible frenar la espiral de violencia que enluta al país.








