Ciudad de México, a 20 de mayo de 2026.- En medio de las discusiones por el posible incremento en el precio de la tortilla, el Gobierno de México anunció un acuerdo nacional con productores, comercializadores e industriales del maíz blanco para regular el mercado del grano y fortalecer la producción nacional.
El convenio, denominado “Sistema de ordenamiento para el maíz blanco”, fue firmado en Palacio Nacional durante un encuentro encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, junto con integrantes del gabinete federal, empresarios y representantes agrícolas de diversas entidades del país.
Como parte del acuerdo, las empresas participantes se comprometieron a priorizar la compra de maíz blanco producido en México antes de recurrir a importaciones. La titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López, señaló que esta medida representa un avance importante para fortalecer la autosuficiencia alimentaria y dar estabilidad al mercado nacional.
La funcionaria explicó que el esquema contempla compras anticipadas mediante contratos entre productores, comercializadores e industriales, lo que permitirá garantizar precios considerados justos para pequeños y medianos agricultores. Además, indicó que el convenio cuenta con la participación de alrededor de 80 empresas nacionales y extranjeras vinculadas al sector.
Entre las acciones previstas también se encuentra el acceso a insumos a costos accesibles, asistencia técnica, innovación tecnológica y herramientas para mejorar la productividad agrícola, todo ello en coordinación con autoridades federales y bajo las normas vigentes.
Durante el evento, Sheinbaum destacó que este mecanismo busca transparentar la relación entre los distintos actores de la cadena productiva y contribuir tanto a la soberanía alimentaria como al bienestar de los productores del país.
La mandataria indicó que se trata de un acuerdo voluntario orientado a ordenar la producción y comercialización del maíz en beneficio de consumidores, agricultores y del mercado nacional, en un contexto marcado por la preocupación del sector tortillero respecto a los costos de producción y el precio final del alimento.









