Ciudad de México, a 9 de julio de 2026.— Antes de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, "El Mencho", el futuro del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) era una incógnita para las agencias de inteligencia. Cinco meses después, Estados Unidos sostiene que la organización no solo sobrevivió a la caída de su histórico líder, sino que consolidó una nueva estructura de mando encabezada por tres operadores considerados clave para mantener el poder del grupo criminal.
De acuerdo con una evaluación del Centro Nacional de Contraterrorismo (NCTC, por sus siglas en inglés), retomada por diversas autoridades y medios estadounidenses, Juan Carlos Valencia González, alias "El 03" o "El Pelón", fue identificado como el nuevo líder del CJNG, mientras que Julio Alberto Castillo Rodríguez, conocido como "El Chorro", y Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, alias "El Sapo", figuran como sus principales lugartenientes.
Según el informe, la muerte de "El Mencho" no provocó la fragmentación del cártel, como ocurrió en el pasado con otras organizaciones criminales mexicanas. En cambio, el CJNG habría logrado una transición de liderazgo relativamente ordenada, conservando su capacidad operativa tanto en México como en el extranjero.
Las autoridades estadounidenses señalan que "El 03", hijastro de "El Mencho" e hijo de Rosalinda González Valencia, habría asumido la dirección estratégica del grupo criminal. Aunque durante años mantuvo un perfil discreto, la inteligencia de Estados Unidos le atribuye experiencia en el tráfico internacional de drogas y en la coordinación de operaciones de alto nivel, razón por la cual actualmente es considerado el objetivo prioritario del CJNG y existe una recompensa multimillonaria por información que permita su captura.
El segundo hombre en importancia sería "El Chorro", identificado como uno de los principales operadores financieros y logísticos de la organización. De acuerdo con las investigaciones, el presunto integrante del CJNG estaría vinculado con la administración de recursos económicos, esquemas de lavado de dinero y la importación de precursores químicos utilizados para la elaboración de drogas sintéticas. Además, es señalado como yerno de "El Mencho" y ha sido detenido anteriormente en México, aunque recuperó su libertad tras resoluciones judiciales.
En el ámbito operativo destaca "El Sapo", a quien las autoridades estadounidenses atribuyen la coordinación de células armadas, el reclutamiento de nuevos integrantes y la operación de campamentos de entrenamiento. Su nombre ha aparecido durante años en investigaciones relacionadas con ataques contra fuerzas de seguridad y con la expansión territorial del CJNG en distintas regiones del país.
El informe también sostiene que el CJNG continúa funcionando bajo un esquema jerárquico en el que un mando central coordina a numerosos jefes regionales distribuidos en estados como Jalisco, Michoacán, Colima, Guanajuato, Zacatecas y otras entidades donde la organización mantiene presencia.
No obstante, especialistas advierten que esta información corresponde a una evaluación de inteligencia del gobierno de Estados Unidos, basada en investigaciones y análisis de agencias federales. Debido a la naturaleza clandestina de las organizaciones criminales, la composición exacta de sus estructuras internas es difícil de corroborar de manera independiente y puede modificarse con rapidez.
La evaluación representa el primer reconocimiento público por parte de las autoridades estadounidenses de una nueva cúpula del CJNG tras la muerte de "El Mencho", y refuerza la hipótesis de que la organización criminal mantiene capacidad para operar, coordinar actividades internacionales y conservar su influencia en buena parte del territorio mexicano, pese a la pérdida de su líder histórico.









