Morelia, Michoacán, a 23 de mayo 2026.- Entre cánticos, oraciones y un mensaje de urgencia ante la crisis de inseguridad que atraviesa el estado, cientos de integrantes de la comunidad cristiana de Michoacán se manifestaron este sábado en la capital michoacana.
La movilización, denominada “Caminata de Oración: Celebración de Vida y Paz”, recorrieron la avenida Madero con el objetivo de visibilizar el impacto de la violencia en el núcleo familiar y en las comunidades rurales.
Señalaron que la marcha no solo fue un acto litúrgico, sino una demanda social directa por la tranquilidad de Michoacán, especialmente en las zonas de tierra caliente y rancherías alejadas, donde la presencia del Estado es limitada y el asedio de la delincuencia es una constante diaria.
Durante el trayecto, la pastora Araceli señaló que esta caminata nace de la necesidad de sanar el tejido social de una entidad herida por la violencia. Con un mensaje enfocado en la esperanza, destacó que el dolor ha permeado en los hogares michoacanos.
“ Hay mucha soledad en nuestra sociedad, madres que sufren e hijos que están siendo desaparecidos. Necesitamos sanidad no solo en Morelia, sino en los pueblos y las rancherías más apartadas que hoy están solas frente a la violencia”, expresó.
Por su parte, el pastor Jonathan enfatizó que el movimiento también busca enviar un mensaje de transformación a quienes incurren en actividades delictivas. Señaló que la inseguridad es un tema que compete tanto a las autoridades como a la estructura familiar.
“Es un llamado también a la seguridad de los padres y del Estado. Creemos en la regeneración de las personas; aquel que cambia su mentalidad y su manera de vivir puede servir a los demás en lugar de dañarlos”, afirmó.
La caminata concluyó en el primer cuadro de la ciudad, donde efectuaron una actividad de oración colectiva.









