Villa Madero, Mich., a 6 de enero de 2026.– El temor sanitario que por meses rondó al sector ganadero finalmente tocó suelo michoacano. Autoridades confirmaron el primer caso de gusano barrenador en el estado, una plaga devastadora que se alimenta de carne viva y que ha encendido las alarmas en el campo.
El caso fue detectado en un toro descornado, cuya herida abierta se convirtió en el blanco perfecto para la mosca que origina esta peligrosa infestación. En cuestión de días, las larvas comenzaron a devorar el tejido del animal, provocando una severa infección conocida como miasis, una condición que, de no atenderse a tiempo, puede resultar mortal.
La amenaza que llegó al corazón del campo
El brote fue localizado en la comunidad de El Gatal, municipio de Villa Madero, donde médicos veterinarios dieron aviso inmediato a las autoridades sanitarias federales. Tras el diagnóstico, SENASICA activó protocolos de emergencia, colocando el predio bajo vigilancia estricta para evitar que la plaga se propague a otros hatos.
Aunque el gobierno insiste en que se trata de un caso aislado, la confirmación representa un golpe directo a la sanidad animal del estado, especialmente en una entidad clave para la producción pecuaria del país.
Un enemigo silencioso y letal
El gusano barrenador, larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, no se alimenta de carne muerta, sino de tejido vivo. Deposita sus huevos en heridas recientes y, al eclosionar, las larvas penetran la carne, causando lesiones profundas, dolor extremo y riesgo de muerte.
Ganaderos y especialistas advierten que una sola infestación no controlada puede derivar en un brote regional, con consecuencias económicas y sanitarias devastadoras.
Tras la confirmación, se intensificaron las inspecciones sanitarias, mientras productores locales observan con preocupación el desarrollo del caso. El recuerdo de brotes pasados en otros estados mantiene al gremio en alerta máxima.








