Teherán, Irán, a 16 de abril de 2026.- En medio de las tensiones regionales y afectaciones a su infraestructura energética, Irán decidió detener temporalmente todas sus exportaciones petroquímicas con el objetivo de garantizar el abasto interno y evitar desajustes en su industria. La medida surge luego de los recientes ataques atribuidos a Israel contra complejos clave del sector.
De acuerdo con el diario económico Donya-e-Eqtesad, la instrucción fue emitida el pasado 13 de abril por un alto funcionario de la Compañía Nacional Petroquímica, quien ordenó a las empresas del ramo suspender sus ventas al exterior hasta nuevo aviso, mientras se estabiliza la producción.
La decisión busca proteger el suministro de materias primas para las industrias locales, luego de que los bombardeos impactaran centros estratégicos en Asaluyeh y Mahshahr, afectando instalaciones energéticas que alimentan a las plantas petroquímicas y provocando interrupciones en la actividad productiva.
Pese al contexto internacional adverso y al alza de precios a nivel global, las autoridades iraníes han logrado mantener estables los costos internos de productos petroquímicos. El gobierno ha señalado que estas restricciones se mantendrán el tiempo necesario para respaldar tanto a la industria nacional como a los consumidores.
Asimismo, la presión internacional sobre Teherán se ha intensificado. Esta semana, fuerzas estadounidenses comenzaron a bloquear el tránsito marítimo hacia y desde puertos iraníes, en un intento por limitar sus ingresos por exportaciones. La medida coincide con esfuerzos diplomáticos para avanzar hacia una segunda ronda de negociaciones entre Irán y Estados Unidos.
Según datos de la agencia Fars, Irán exporta anualmente cerca de 29 millones de toneladas de productos petroquímicos, lo que representa ingresos aproximados por 13 mil millones de dólares.









