Manila, Filipinas, 9 de junio de 2026.- Las labores de rescate continúan en el sur de Filipinas tras el fuerte terremoto que sacudió la isla de Mindanao y dejó un saldo preliminar de 36 personas fallecidas, además de más de un centenar de lesionados.
Las autoridades de protección civil informaron que cuatro personas permanecen desaparecidas, mientras brigadas de emergencia recorren las zonas más afectadas en busca de sobrevivientes y evalúan los daños provocados por el movimiento telúrico.
El sismo, de magnitud 7.8, se registró la mañana del lunes y fue percibido en amplias regiones del país. Como consecuencia, miles de habitantes resultaron afectados y numerosas construcciones sufrieron daños, entre ellas viviendas, oficinas gubernamentales, carreteras y puentes.
A la emergencia inicial se sumaron cientos de réplicas que mantuvieron en alerta a la población durante las horas posteriores al terremoto. Además, en algunas zonas montañosas se reportaron deslizamientos de tierra que complicaron el acceso de los cuerpos de auxilio.
La intensidad del fenómeno también llevó a la emisión de alertas de tsunami en distintos puntos del Pacífico. Aunque posteriormente fueron canceladas, las autoridades confirmaron variaciones en el nivel del mar en varias localidades costeras de Filipinas.
Especialistas continúan monitoreando la actividad sísmica en la región, mientras el gobierno filipino coordina la entrega de ayuda a las comunidades afectadas y trabaja en la rehabilitación de infraestructura dañada.
Las autoridades han pedido a la población mantenerse atenta a los avisos oficiales, ante la posibilidad de nuevas réplicas en los próximos días.









