Reino Unido, a 1 de marzo de 2026.- El gobierno del Reino Unido decidió permitir que fuerzas estadounidenses utilicen instalaciones militares británicas para ejecutar acciones de carácter defensivo contra infraestructura misilística de Irán, en medio de la creciente tensión en Medio Oriente. La medida, aclararon las autoridades, se limita exclusivamente a operaciones orientadas a neutralizar amenazas inmediatas.
El primer ministro Keir Starmer explicó en un mensaje difundido en redes sociales que la autorización no implica participación británica en ataques ofensivos. “Irán está aplicando una estrategia de tierra quemada, por lo que apoyamos la autodefensa colectiva de nuestros aliados y nuestro pueblo en la región”, afirmó el líder laborista.
Starmer subrayó que la postura del Reino Unido fue definida de forma deliberada para evitar una escalada mayor del conflicto, al insistir en que la vía diplomática sigue siendo la mejor opción para estabilizar la región. En ese sentido, reiteró que Londres apuesta por una solución negociada que contribuya a la paz a largo plazo.
En paralelo, en una declaración conjunta emitida este mismo domingo, Alemania, Francia y el Reino Unido expresaron su disposición a adoptar medidas defensivas frente a Irán con el objetivo de proteger sus intereses estratégicos y los de sus aliados en la región del Golfo.








