Nueva York, Estados Unidos, a 13 de enero 2026.- El Departamento de Guerra utilizó una aeronave secreta con apariencia civil en el primer ataque contra una embarcación, presuntamente cargada con drogas en el mar Caribe, en el cual murieron 11 personas el pasado mes de septiembre según información suministrada por funcionarios federales, al medio The New York Times (NYT).
Según el rotativo, el avión no llevaba armamento visible bajo las alas, ocultaba sus municiones dentro del fuselaje y tampoco presentaba apariencia militar.
Las fuentes anónimas indicaron que en las grabaciones del ataque se muestra que la aeronave descendió a baja altura y que la embarcación regresó hacia Venezuela tras avistarla, antes del primer ataque.
Según el periódico neoyorquino, dos sobrevivientes del primer ataque parecieron saludar posteriormente a la aeronave desde restos del casco volcado, antes de morir en un segundo ataque que también hundió los restos de la embarcación.
Desde entonces, el ejército estadounidense ha optado por emplear aeronaves militares claramente identificables, incluidos drones MQ-9 Reaper, en ataques posteriores.








