Washington, Estados Unidos, a 13 de marzo de 2026.- Las operaciones aéreas en varios aeropuertos que sirven a la capital de Washington, D.C. se vieron interrumpidas este viernes durante varias horas luego de que se detectara un fuerte olor a químicos en un centro de control de tráfico aéreo, situación que provocó retrasos en numerosos vuelos.
Alrededor de las 17:00 horas, las autoridades ordenaron detener temporalmente las salidas y llegadas en el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington, el Aeropuerto Internacional Washington Dulles y el Aeropuerto Internacional de Baltimore/Washington, que atienden la mayor parte del tráfico aéreo de la capital estadounidense. La medida también impactó al Aeropuerto Internacional de Richmond, ubicado en el estado de Virginia.
La suspensión de operaciones se originó en el centro de control Potomac, en Virginia, instalación que coordina a varios controladores aéreos responsables del espacio aéreo de la región. En ese lugar se percibió un intenso olor químico que obligó a activar protocolos de seguridad.
Tras una revisión, las autoridades determinaron que el olor fue causado por el sobrecalentamiento de una placa de circuito dentro del sistema, la cual fue reemplazada para evitar mayores afectaciones.
Unas cuatro horas después, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos levantó las restricciones y el tráfico aéreo comenzó a normalizarse de manera gradual, aunque con importantes retrasos acumulados.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, informó en redes sociales que “la suspensión de operaciones en tierra ha finalizado y se han reanudado”, mientras que los bomberos confirmaron que no existía riesgo para los controladores, quienes pudieron regresar a sus puestos de trabajo.









