Ciudad de México, a 29 de octubre de 2026.- Las diferencias entre China y Estados Unidos por su influencia económica y política en México escalaron luego de que la representación diplomática de Pekín rechazara los señalamientos del embajador estadounidense Ronald Johnson y responsabilizara a Washington de contribuir a la violencia que enfrenta el país por el narcotráfico.
A través de un comunicado difundido en su cuenta oficial de WeChat, la Embajada de China en México manifestó su inconformidad ante las declaraciones del diplomático estadounidense, quien aseguró que a Beijing le beneficiaría que México fuera un país “caótico e inseguro”.
En respuesta, el gobierno chino sostuvo que el consumo de drogas en Estados Unidos representa un mercado que genera importantes ganancias para los cárteles, mientras que el ingreso ilegal de armas y los recursos provenientes del narcotráfico desde territorio estadounidense fortalecen a los grupos criminales y agravan la inseguridad en México.
La representación diplomática también cuestionó si las declaraciones de Johnson responden a una verdadera preocupación por la situación mexicana o si buscan desviar la atención de las responsabilidades de Estados Unidos en esta problemática.
Además, rechazó las críticas dirigidas a las compañías chinas interesadas en invertir en México y acusó a Washington de intentar desacreditarlas mientras promueve oportunidades comerciales para sus propias empresas, particularmente en los sectores energético y de gas natural.
China también señaló que Estados Unidos busca limitar la competencia mediante presiones políticas, lo que, desde su perspectiva, afecta la libertad de México para decidir con qué países establecer relaciones comerciales y económicas.
La controversia comenzó luego de que Ronald Johnson participara en la Conferencia de Inversionistas Globales del Instituto Milken, donde cuestionó las intenciones de las empresas chinas que buscan establecer operaciones en territorio mexicano y afirmó que a Pekín le convendría un escenario de inestabilidad en el país.
El embajador estadounidense defendió una mayor integración económica entre México y Estados Unidos para hacer frente a la competencia internacional, particularmente la de China.
Este intercambio de señalamientos ocurre en un contexto de tensiones comerciales entre ambas potencias, mientras empresas chinas buscan aprovechar la ubicación estratégica de México para acercar sus procesos de producción al mercado norteamericano.









