Washington, Estados Unidos, a 17 de abril de 2026.- La reapertura del estratégico estrecho de Ormuz por parte de Irán provocó un giro inmediato en los mercados energéticos internacionales, llevando a una fuerte caída en los precios del petróleo este viernes, luego de semanas de alzas impulsadas por tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
El crudo registró descensos cercanos al 11 por ciento tras el anuncio, ya que por esa vía marítima circula aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de hidrocarburos. La noticia redujo la incertidumbre sobre el abasto global, presionando a la baja las cotizaciones.
En ese contexto, el barril de Brent del mar del Norte, para entrega en junio, perdió 9.01 dólares, equivalente a una baja de 9.07 por ciento, para ubicarse en 90.38 dólares. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referente en Estados Unidos, cayó 10.84 dólares (11.45 por ciento) hasta los 83.85 dólares por barril. En tanto, la mezcla mexicana de exportación retrocedió 8.35 dólares (9.02 por ciento), para situarse en 84.25 dólares, según datos de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El ajuste en los precios ocurre después de que el petróleo acumuló un incremento cercano al 50 por ciento desde finales de febrero, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Sin embargo, el anuncio del canciller iraní, Abbas Araqchi, sobre la apertura del estrecho, en el marco de una tregua vinculada al conflicto en Líbano, cambió de forma abrupta la tendencia del mercado.
Como resultado, las cotizaciones registraron su mayor caída diaria en semanas y alcanzaron niveles no vistos desde principios de marzo. En el balance semanal, el Brent acumuló una baja de 5.06 por ciento, el WTI de 13.17 por ciento y la mezcla mexicana de 7.09 por ciento.
Aunque la reapertura permitiría reactivar el flujo de aproximadamente 13 millones de barriles diarios provenientes de los países del Golfo, especialistas del sector advierten que la normalización del suministro no será inmediata. Empresas navieras mantienen cautela ante la falta de claridad sobre las rutas seguras, debido a riesgos como la presencia de minas marinas.
Analistas también señalan que podrían pasar semanas o incluso meses para que la producción regrese a niveles habituales, ya que varias infraestructuras energéticas resultaron dañadas durante el conflicto. Entre ellas destaca la refinería de Ras Laffan, en Qatar, considerada el mayor centro de producción de gas natural licuado del mundo, que enfrenta un proceso de rehabilitación estimado entre tres y cinco años.









