Brasilia, Brasil, a 16 de julio de 2026.- El Gobierno de Brasil comenzó a diseñar una estrategia para responder a los nuevos aranceles anunciados por Estados Unidos contra productos brasileños, una decisión que ha elevado la tensión comercial entre ambos países. Funcionarios del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva sostuvieron reuniones en el Palacio de Planalto para analizar las posibles medidas de represalia.
De acuerdo con fuentes citadas por Reuters, las acciones que evalúa Brasil se apegan a la ley de reciprocidad comercial y podrían afectar a empresas estadounidenses de los sectores audiovisual, farmacéutico y agrícola. Entre las opciones analizadas se encuentran restricciones a las remesas de dividendos y regalías, así como la suspensión de la protección de patentes de medicamentos y semillas.
Las autoridades brasileñas consideran que este tipo de medidas tendría un menor impacto en la economía nacional que imponer nuevos aranceles a productos estadounidenses, ya que evitarían afectar las cadenas de suministro y reducirían el riesgo de presiones inflacionarias. Una de las fuentes señaló que es poco probable que el gobierno deje sin respuesta la decisión de Washington.
El conflicto se intensificó luego de que la administración de Donald Trump anunciara un arancel del 25 por ciento a diversos productos brasileños, al argumentar que Brasil mantiene prácticas comerciales desleales. En respuesta, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, aseguró que su país mantiene abiertas las negociaciones, aunque advirtió que revisará sus medidas si Brasil decide aplicar represalias.
El gobierno de Lula rechazó la imposición de los gravámenes y afirmó que las investigaciones realizadas por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos carecen de sustento en las normas multilaterales de comercio. Además, sostuvo que no existe justificación para aplicar medidas unilaterales, al recordar que, según cifras del propio gobierno estadounidense, ese país ha registrado un superávit comercial de 424 mil 500 millones de dólares con Brasil durante los últimos 15 años.
Como parte de su estrategia, Brasil también prevé reactivar ante la Organización Mundial del Comercio la disputa iniciada el año pasado por los aranceles aplicados a las transmisiones electrónicas. Un eventual fallo favorable fortalecería la posición jurídica del país sudamericano para emprender represalias dentro del marco de las normas internacionales de comercio.









