Ciudad de México, a 18 de febrero de 2026.- El gobierno de Estados Unidos dio a conocer este miércoles que se realizará una inversión de 40 millones de dólares en el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), con sede en México, como parte de su estrategia para reforzar la seguridad alimentaria y la cooperación agrícola bilateral.
En un comunicado difundido por la Embajada de los Estados Unidos en México, el embajador Ron Johnson afirmó que la seguridad alimentaria es “seguridad estratégica” y destacó que, bajo la conducción del presidente Donald Trump, su país ha colocado como ejes prioritarios la resiliencia del sector agrícola, la protección de las cadenas de suministro y la innovación en la ciencia de cultivos.
De acuerdo con el diplomático, la inversión busca consolidar el liderazgo de Estados Unidos en investigación agrícola y, al mismo tiempo, robustecer los sistemas alimentarios a escala global. Subrayó que la cooperación con México se sustenta en un “entendimiento compartido” entre dos potencias agrícolas con mercados estrechamente vinculados, en los que la innovación alimentaria favorece la estabilidad regional.
Johnson señaló que respaldar instituciones como el CIMMYT “no es asistencia; es una inversión estratégica en la fortaleza de los Estados Unidos”, al considerar que la seguridad alimentaria incide directamente en los mercados, los flujos migratorios y la estabilidad geopolítica.
Asimismo, destacó que la presencia del CIMMYT en México es resultado de décadas de colaboración científica y que, bajo el liderazgo de Trump y de la presidenta Claudia Sheinbaum, la cooperación bilateral sigue ampliándose en sectores estratégicos.
Según la embajada, los recursos permitirán ampliar el acceso a variedades mejoradas de trigo con mayor rendimiento y resistencia a plagas, enfermedades y fenómenos climáticos extremos; preservar la biodiversidad del maíz mediante el apoyo a uno de los mayores bancos de germoplasma del mundo —con más de 28 mil accesiones de maíz y 124 mil de trigo—; disminuir la dependencia de fertilizantes mediante prácticas agronómicas más eficientes, y extender ensayos de investigación y centros de innovación en México para elevar la productividad, los ingresos y el empleo en el campo.
El embajador añadió que cerca de 60 por ciento de la superficie sembrada de trigo en Estados Unidos utiliza variedades derivadas del CIMMYT, lo que contribuye a mejorar la productividad y la resiliencia frente al cambio climático.








