Estados Unidos, a 3 de octubre del 2017.- Tras la muerte del magnate Hugh Hefner su mansión Play Boy también desaparecerá y solo quedarán los recuerdos de aquellas fiestas donde todo podía pasar con las celebridades.
La mansión estaba conformada por la oficina del magnate, un cine, la habitación especial de Hefner, sus archivos personales y una gran biblioteca. Por la parte de atrás se podía observar varios animales de lujo y la experiencia era como pasar una tarde en un zoológico, también se encontraba la famosa piscina de fiestas llamada la Grotto.
Tras la muerte de Hefner la mansión será fusionada con otra propiedad que colinda ya que en su diseño original eran una sola hace más de un siglo.
Daren Matropoulos es el magnate dueño de la propiedad de alado y hace más de un año adquirió las hectáreas donde ahora está la mansión del conejito en 100 millones de dólares e hizo la promesa con Hugh que podía utilizarla hasta su muerte.
La lujosa mansión fue construida en el año de 1920 y cuando una parte del terreno pasó a ser de Hefner empezó a organizar las famosas fiestas con las conejitas.
La parte que más le gustaba al magnate era la planta de arriba donde tenía un sin fin de retratos con distintas personalidades del mundo artístico y político.









