Ciudad de México a 6 de enero de 2026.- Aunque el discurso oficial insiste en que “no hay gasolinazos”, la realidad golpea directo al bolsillo: México se convirtió en el país que paga la gasolina más cara entre los 10 mayores consumidores del mundo, superando incluso a economías como Estados Unidos, China, India, Japón y Brasil.
El precio promedio de la gasolina regular en territorio mexicano ronda los 23.37 pesos por litro, una cifra que contrasta brutalmente con los 13.66 pesos en Estados Unidos, los 14.74 pesos en China, los 17.62 pesos en India, los 18.16 pesos en Japón o incluso los 20.13 pesos en Brasil, países con economías mucho más grandes y, en algunos casos, con menor producción petrolera que México.
Un país petrolero… con gasolina de lujo
La paradoja es escandalosa: México es productor de petróleo, presume soberanía energética y rescate de Pemex, pero vende combustible a precio de país rico con salario de país pobre. La razón principal no está en el costo internacional del crudo, sino en algo mucho más cercano: los impuestos.
De cada litro que pagan los mexicanos, más de 10 pesos son puro impuesto, principalmente IEPS e IVA, lo que convierte a la gasolina en una de las más gravadas del planeta dentro de las grandes economías consumidoras.
El IEPS: el impuesto que nunca se fue
Aunque se prometió que los impuestos no asfixiarían a la población, el IEPS a combustibles se ha mantenido como un pilar recaudatorio, incluso en momentos de inflación, estancamiento económico y pérdida del poder adquisitivo.
En los hechos, cada tanque lleno es una recaudación forzada, donde el Estado cobra más que muchos gobiernos de países desarrollados.
El ranking es demoledor: México paga más que Estados Unidos, Rusia, China, Canadá, India, Japón y Brasil, todos ellos gigantes consumidores de gasolina.
El golpe al bolsillo
Mientras el gobierno presume estabilidad y control de precios, los automovilistas mexicanos pagan gasolina de primer mundo con ingresos del tercer mundo, sin que exista una explicación clara ni una estrategia para aliviar el costo. Hoy, llenar el tanque en México cuesta más que en las principales potencias del planeta.








