Morelia, Mich., a 01 de mayo del 2020. - A lo hecho pecho, precisa el refrán. Y ahora más vale asimilar el hecho de que Monarcas es historia. Una bonita historia, sí, con marcados claroscuros, pero historial fin. Y aunque el sentimiento impulsa a muchos fieles aficionados a sentimientos encontrados y a otros individuos a querer aprovecharse de la situación para hacerse notar o para retornar a las vitrinas, no queda sino ver hacia adelante con la esperanza de que pronto vuelva un equipo profesional a tomar como sede al Estadio Morelos.
Y cuando digo profesional me refiero a uno que este afiliado a la Federación Mexicana de Futbol (FEMEXFUT) y tenga el reconocimiento de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), porque si traen uno que pertenezca a cualquier otro organismo será tanto como querer dar gato por liebre y en ese caso preferible que traigan al Tampico para la Liga de Expansión.
Hay que llamarle a todo por su nombre, por eso debe quedar claro que La Liga de Balompié Mexicano es una liga marginal, ya que no podrá nunca compararse con las que son regidas por los estatutos de la FIFA. Para demostrarlo bastará con ver los equipos que ya están confirmados, sus sedes y los niveles que tendrán.
Morelia no es una plaza para devaluarse con un equipo de la Liga de Balompié Mexicano, precisamente por la historia de Monarcas, por tantas figuras que jugaron para ese equipo, por los galardones y campeonatos ganados, por todo lo que sigue representando para la buena afición michoacana.
Al respecto ha permeado en redes una idea que apunta a la creación de un organismo que contemple algún modelo de sociedad que propicie que la afición pueda participar en la compra de acciones accesibles, que se abra también para pequeños, medianos y grandes inversionistas, así como sólidos empresarios y corporativos empresariales a fin de que se piense en grande, es decir en ir a la Femexfut en busca de una franquicia de Primera División, en el entendido que el órgano rector del futbol en México tiene claro que no se debe perder una plaza tan importante y de tanta tradición.
Sí, que se deseche desde ya la intención de traer un equipo afiliado a la Liga de Balompié Mexicano, porque de no hacerlo sería devaluar la plaza. Aquí hay que traer o fundar un equipo de primera categoría para responderle como se debe a esa dignísima afición moreliana que hoy está de luto y no merece que le ofrezcan espejitos y cuentas de vidrio.
Hay que fundar un equipo que lleve en primer lugar el nombre de Morelia, algo así como Morelia Deportivo Futbol (Morelia DF) y que mantenga los colores de la ciudad. Un equipo que encuentre arraigo desde su surgimiento a través de acciones que sean puestas en venta para que las adquieran aficionados de a pie e inversionistas locales, mayoritariamente.
La propuesta está en la mesa, cuestión de que quienes quieren invertir en un nuevo equipo la tomen en cuenta y asimilen que la capital michoacana no es para un equipo que no sea reconocido por la FIFA y que se debe pujar por una franquicia del máximo circuito. Así sea.









