PIE DE FOTO: Alimrón es el de la playera roja. Scoponni aparece arriba y atrás del Mudo Juárez y el Chivito Morales; Darío Franco viste de negro a dos lugares de mí (el de los libros y los exámenes) en el extremo derecho; Miguel Hernández se asoma, muy sonriente, tras Ladislao (q.e.p.d.).
Morelia, Michoacán; 11 de abril de 2023.- Estoy contento, muy feliz. Cómo no estarlo si tuve el privilegio de ser maestro de Jorge Francisco "El Negro" Almirón, quien ayer fue nombrado director técnico en jefe de Boca Juniors, ese grandioso equipo argentino que tanto prestigio tiene en el planeta del futbol.
Jorge Almirón fue muy buen estudiante. Serio, formal, respetuoso, cumplido y siempre dispuesto a preguntar cualquier duda que le surgiera en clase o con sus tareas. Todo el tiempo parco, pero también muy humano, solidario y cordial.
En su etapa de futbolista jugaba como medio de contención. Me maravilló siempre su gran talento para jugar de primera intención. Con el balón pegado al pie era un gran conductor, sin embargo, al ser un jugador muy inteligente prefería las recepciones dirigidas, lo que le daba gran velocidad de juego a Monarcas Morelia.
Fue pieza clave en el campeonato que logró Monarcas Morelia el 16 de diciembre del año 2000, porque hacía una dupla de sensación con Flavio Davino. Contenían de maravilla y sabían distribuír juego con precisión. En ese ámbito, Almirón era realmente brillante.
De ese equipo campeón tuve como alumnos a Darío Franco (que hoy dirige a Gimnasia de la Primera División de Argentina); Jorge Francisco "El Negro" Almirón; y Miguel Hernández (quien anotó el penúltimo gol del campeonato de Morelia). También fueron mis alumnos Hugo Norberto Scoppini (quien fuera auxiliar técnico del Tata Martino en la Selección Mexicana, mismo que hoy es auxiliar de Carlos Adrián Morales en Atlético Morelia); Damián "Chilindrina" Álvarez, Antonio "Turco" Mohamed, Gabriel "El Gabi" García, Rafa Bautista, Andrés Garza "El Último Mohicano", Sergio Verdirame, Mario "Mudo" Juárez, Horacio Rocha y Popeye López (q.e.p.d.), entre muchos más.
Ahora que Almirón es entrenador de Boca Junior (ya fue campeón dirigiendo a Lanús) me es imposible no sentirme feliz y no volverme xeneize. Sí, ya lo soy. Suerte Negro, amigo. Así sea.









