Morelia, Michoacán; 8 de mayo de 2023.- A quién le dan pan que llore, el que a poco aspira a nada tiene derecho y a los tibios hasta Dios los vomita. Estas tres máximas populares caen como anillo al dedo por lo visto ayer tarde en la cancha del Estadio Morelos, donde Atlético Morelia firmó con toda justicia, pero sin brillantez, su pase a las Semifinales de la Liga de Expansión, mismo espacio de competencias futboleras Cimarrones de Sonora fue un cuadro pusilánime y al que Roberto Hernández llegó a entregar el partido.
Atlético Morelia hizo lo mínimo que tenía que hacer y eso le alcanzó para instalarse en la antesala de la final de una liga que apunta hacia la extinción. No jugó mal, pero tampoco jugó de maravilla, porque simplemente se dedicó a aprovechar las facilidades que le daba el rival, ese al que su entrenador mandó muy timorato al terreno de juego, atornillado y con todo el camión atrás.
De suyo, el cuadro de los Higuera y compañía se impuso 1-0 con una jugada personal de Omar Islas, las facilidades que le dio la pusilánime defensiva cimarrona y la falla garrafal del portero, que no se comió el gol por el poste que defendía. No fue que Atlético Morelia haya estructurado la gran jugada, sino sucedió que a Islas le alcanzó con la velocidad para aprovechar la gran avenida que le dejaron desde atrás de media cancha y tirar a gol a donde estaba el portero.
Sí, muy buen gol, tan bueno que valió el boleto a Semifinales, sin embargo, el portero visitante no tuvo mucho para emplearse a fondo. Y aunque es verdad que el conjunto canario tuvo más posesión de pelota, también es verdad que fue en zona de media cancha, del área grande para atrás, y eso porque Cimarrones le cedió tres cuartos de cancha, la iniciativa y el rumbo del partido.
Atlético Morelia aprovecho, sí, claro que sí, y está entre los mejores 4 del torneo con banderas desplegadas, sí, pero lo que mostró en los tres partidos consecutivos ante Cimarrones no le va a alcanzar para superar a Toros de Celaya, equipo que le toca enfrentar en la siguiente de Ida y Vuelta, por lo que Carlos Morales y Hugo Norberto Scoponi tendrán que mentalizar más a su equipo, establecer otras encargaturas individuales y colectivas a los jugadores, inyectarles espíritu combatiente y mandarlos a luchar con el cuchillo entre los dientes para poder aspirar a la victoria.
En suma, muy buena victoria la del Atlético Morelia por lo que de boleto representa, pésima labor de Cimarrones que se murió de nada y equivocada labor de Roberto Hernández, quien hasta que faltaban 17 minutos para el final del partido mandó a su equipo a atacar con hombres de refresco. Y en esos 17 minutos el conjunto rival mostró que tenía para más, mucho más. Así sea.









