Ciudad de México; a 14 de Mayo de 2020.- El plan con el cual se pretende que a partir del 1º de junio comience la reapertura de actividades contempla que se garanticen y controlen el regreso a las calles, el mismo presentado y propuesto por el gobierno se divide en tres etapas.
Para la correcta aplicación de este plan se ha creado un semáforo con cuatro colores –verde, amarillo, naranja y rojo- los cuales determinan por región el grado de contagio de COVID-19.
Asimismo, este semáforo consta de 5 categorías las cuales son: medidas de salud pública, actividades laborales, del espacio público abierto y cerrado, educativas y del cuidado de las personas vulnerables. En cada uno de los casos se mantienen las medidas de higiene y sana distancia.
El color verde significa que no hay restricciones para actividades laborales, se abren los espacios públicos abiertos y cerrados, se reactivan las clases escolares y sólo se monitorea a las personas vulnerables.
El amarillo también contempla actividades laborales sin limitaciones, pero con restricciones menores para el espacio abierto y mayores para sitios cerrados, como templos religiosos, museos, cines, teatros y restaurantes. Hay un cuidado medio para las personas vulnerables y no se contempla el regreso a clases.
En el naranja, las actividades laborales esenciales y no esenciales están permitidas, pero en el segundo caso a un nivel reducido; se empieza a operar el espacio público abierto, pero también de manera reducida, hay máximo control de cuidado de las personas vulnerables y siguen sin regresar los alumnos a las escuelas.
Y el rojo sólo permite las actividades laborales esenciales, en las que se incorporan la de la minería, construcción y automotriz.









