Ciudad de México; a 17 de Agosto de 2020.- Debido a la crisis económica que provocó la pandemia del Coronavirus, ha dejado muchos despidos y la falta de trabajo, miles de capitalinos no pueden cubrir el alquiler; sobreviven rematando sus pertenencias.
Un triste ejemplo de esto es, Melisa Ornelas que a sus 28 años una víctima más del Coronavirus, no porque haya sido contagiada, sino porque en cuatro meses perdió el trabajo, su departamento y a su hermana, con quien vivía, la cual también fue despedida y optó por irse a Cancún a buscar oportunidades. Así, la pandemia acabó con sus sueños de independizarse.
Así es como Mel como suelen llamarla, vive con un roomie, quien la apoya con la renta y demás gastos, mientras encuentra trabajo.
Con mucha tristeza, acepta que la situación la obligó a vender todos los muebles que compró con su hermana y sólo cargó con su computadora y ropa. Es lo que le dejó la crisis económica que ahora viven miles de capitalinos por la pandemia.
Fue así que para poder obtener algunos ingresos decidió iniciar su propia empresa: Apapachitos_bolis, como aparece en Instagram.
Este es un negocio de congeladas que, por ahora tiene éxito entre su familia y amigos, pero espera pronto lanzarla al público en general, dado que, dice, será complicado encontrar trabajo como administradora de empresas.
Pero Melisa no es la única que literalmente perdió todo lo material, pues lo mismo ha pasado con los pequeños talleres, carnicerías, papelerías, entre otros negocios, pues los apoyos económicos gubernamentales son insuficientes.
Asimismo es el caso de la empresa cultural Seña y Verbo, la que contaba con cinco actores sordos y seis oyentes, pero debido a que las instituciones culturales, oficiales y privadas les retiraron los contratos, hoy no sólo dos actores renunciaron, sino que la compañía tendrá que dejar el inmueble que rentaban desde hace cinco años en la calle de Saratoga, en la colonia Portales.








