ESPECIAL | A 6 años de la Comisión para el Desarrollo de Michoacán, el cártel de Alfredo Castillo domina la entidad

Publicado el 15 de Enero de 2020 a las 03:56:00 | Por: Redacción / Noventa Grados |

Morelia, Mich., a 15 de enero del 2020.- Un 15 de enero de 2014 se decretó la creación de la Comisión para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, cuyo titular fue Alfredo Castillo Cervantes, a quien se le dio la misión de apagar los movimientos de autodefensa que surgieron en la entidad y desmantelar la organización criminal de Los Caballeros Templarios. A seis años de ese hecho, un grupo delictivo creado al amparo del exfuncionario federal, es el que domina en Michoacán: El cártel de los hermanos Sierra Santana “Los Viagras”; pero además, Castillo Cervantes creó un grupo de poder que tomó las instituciones de Seguridad Pública y Procuración de Justicia, el grupo de “Los Chilangos”, acusado de diversos actos de corrupción y vínculos con la delincuencia organizada. Extinguido el movimiento de las autodefensas, el estado de Michoacán se ha sumido en una espiral de violencia sin precedentes.

El 13 de enero de 2014, el gobierno de Fausto Vallejo Figueroa y la Administración del presidente Enrique Peña Nieto, acordaron unir fuerzas para combatir al crimen organizado y llamaron a las autodefensas a desmovilizarse, cuando cumplían un año luchando contra el Cártel de los Caballeros Templarios, en la Tierra Caliente.

La respuesta fue contundente desde el principio: Por su parte, José Manuel Mireles (hoy funcionario federal), fundador de las autodefensas en Buenavista Tomatlán y Tepalcatepec, dijo que soltarían las armas cuando “bajen totalmente los niveles de cobro de piso, de extorsiones, de secuestros”; mientras que Estanislao Beltrán (hoy en Texas), líder en Tepalcatepec, aseguró que “No vamos a entregar las armas. Aquí nos vamos a morir”.

El 14 de enero, de forma violenta el Ejército intentó hacer cumplir el llamado del Gobierno y desarmar a las autodefensas, muriendo cuatro civiles en la comunidad de Antúnez, municipio de Parácuaro, entre ellos una niña de 11 años.

Días después llegó a Michoacán Alfredo Castillo Cervantes, viejo conocido del presidente Enrique Peña Nieto en su etapa como Gobernador del estado de México y Presidente de la República.

Castillo Cervantes trajo consigo a José Martín Godoy Castro para hacerlo Procurador de Justicia y a Carlos Hugo Castellanos Becerra, a quien colocó en la Secretaría de Seguridad Pública.

La llegada de Castillo a la entidad también se debió a la pérdida de confianza en las autoridades locales, comenzando por el gobernador priista Fausto Vallejo Figueroa, cuyo hijo Rodrigo, –luego se supo– se reunía con el cabecilla de los Caballeros Templarios, Servando Gómez Martínez “La Tuta”; el Gobernador había solicitado licencia al cargo por motivos de salud en abril de 2013 y en julio confirmó que no volvería.

Entones, a partir de abril de 2013, Jesús Reyna García, secretario de Gobierno de Michoacán, fungió como Gobernador interino, pero en octubre de ese año Vallejo Figueroa regresó. Seis meses después, el 4 de abril de 2014, Jesús Reyna era detenido por reunirse con La Tuta.

Vallejo estuvo un par de meses más al frente de la Gubernatura en 2014, hasta que se consolidaron los cambios administrativos impulsados por Alfredo Castillo, y en julio se fue para no volver. El siguiente Gobernador interino fue Salvador Jara, rector de la Universidad Michoacana, pero para entonces era claro que gobernaba la federación a través de Alfredo Castillo.

Con su equipo en los puestos clave del gobierno, Alfredo Castillo comenzó el desmantelamiento del movimiento de autodefensas, que ya se había propagado en diversos puntos de la entidad, algunos grupos integrados por criminales que aprovecharon la coyuntura para acabar con sus enemigos de Los Caballeros Templarios y legítimas autodefensas, bajo el amparo de la autoridad.

Uno  de estos últimos grupos, era el de los hermanos Carlos, Rodolfo Valentín, Severino, Bernabé, Nicolás y Mariano Sierra Santana, conocidos como “Los Viagras”, pistoleros para diversos cárteles como el de los Templarios, Familia Michoacana y CJNG, y originarios de Punta del Agua, Buenavista.

Viejos conocidos en la región como extorsionadores de aguacateros y asesinos, por mediación de Estanislao Beltrán "Papá Pitufo, "los Sierra Santa lograron ser reconocidos como autodefensas por Alfredo Castillo, quienes los integró posteriormente a un “grupo de élite” dentro de la “Fuerza Rural”, policía local que se creó para ser integrada por los civiles desmovilizados en la Tierra Caliente.

Ese grupo acompañaba directamente a operaciones especiales de la Secretaría de Seguridad Pública en operativos en la sierra, para dar con los cabecillas de los Caballeros Templarios, abarcando los municipios de  La Huacana, Churumuco, Tepalcatepec, Buenavista y Coalcomán.

El Gobierno federal les proporcionó uniformes, equipo y armamento como fusiles AR-15 y pistolas 9 milímetros.

El 27 de junio de 2014, fue detenido en el puerto de Lázaro Cárdenas el líder y vocero de las autodefensas, José Manuel Mireles Valverde y 83 de sus hombres; tres meses atrás, en marzo fue capturado Hipólito Mora, fundador de las autodefensas en Felipe Carillo Puerto “La Ruana”, municipio de Buenavista.

Desde junio de 2014, todos los autodefensas que se negaran a deponer las armas, serían detenidos.

En 2014 también cayeron varios líderes Templarios: El más importante de ellos, Nazario Moreno “El Chayo”, fue abatido la madrugada del 9 de marzo por soldados del Ejército, en Tumbiscatío; Enrique “Kike” Plancarte murió en un enfrentamiento con la Marina, el 31 de marzo en Colón, Querétaro; el 27 de junio fue capturado en Morelia, Dionisio Loyola Plancarte “El Tío”.

Desmovilizadas las autodefensas, detenidos sus líderes más visibles y con los líderes Templarios huyendo, en enero de 2015, poco más de un año después de su llegada, Alfredo Castillo Cervantes se fue de Michoacán. Un mes después, el 27 de febrero, fue capturado Servando Gómez Martínez “La Tuta”.

Pasadas las elecciones estatales, en el estado se quedaron los funcionarios de Seguridad Pública (Carlos Hugo Castellanos y Adolfo Eloy Peralta “El Yankee”) y Procuración de Justicia (José Martín Godoy Castro) que llegaron con Cervantes y que desde su arribo despidieron a al menos mil empleados para reemplazarlos por su gente del Estado de México.

Más pronto que tarde se establecieron las relaciones entre los denominados funcionarios “chilangos” y las distintas células criminales que se crearon, primero, tras la fractura de La Familia Michoacana y luego los Caballeros Templarios, para dar lugar a grupos como “Los H3” o “La Hermandad”, formada por expresiones del CJNG, las familias Gallegos Godoy y Sierra Santana, emisarios de los cárteles del norte del país y remanentes de los antes grandes cárteles michoacanos.

Gustavo Adolfo Eloy Peralta, que ocupó los cargos de Subsecretario de Seguridad Pública de Michoacán y luego Director de Inteligencia de la Procuraduría de Justicia también en el gobierno de Silvano Aureoles, fue vinculado con sus subalternos con el cartel de Los Caballeros Templarios, además de ser señalados de encubrir la distribución de droga en bares y el robo de gasolina.

También fue acusado directamente por Roberto Campos Paniagua, alias “El Chino Tamacuas", lugarteniente del desaparecido Carlos Rosales Mendoza "El Tísico", de brindar protección a Olegario Contreras Macías, funcionario de la PGJ Michoacán que a su vez protegía a Homero González, "El Gallito", primo hermano de Nazario Moreno "El Chayo". Actualmente El Yankee trabaja para la Fiscalía de Jalisco.

En tanto, José Martín Godoy Castro murió en “helicopterazo” el pasado 23 de julio, cuando se dirigía a un evento en Huetamo, y terminó sus días como Secretario de Seguridad Pública de Michoacán.

Rápidamente el Gobernador informó que el accidente se debió a condiciones climatológicas, y pronto se olvidó la muerte del cuestionado personaje, que estaba en Michoacán desde 2014 y vivió diversos gobierno estatales electos e interinatos, así como la decadencia y auge de diversos grupos criminales.

Como encargado de la PGJE (ahora Fiscalía) se acusó a sus coordinadores ministeriales en Pátzcuaro, Apatzingán, Uruapan y Lázaro Cárdenas, de nexos con el crimen organizado.

También se acusó a los “chilangos” de secuestros, extorsiones, cobro de piso y de su participación con bandas dedicadas al robo de combustible, así como actos de abuso de autoridad, cateos y detenciones ilegales, siembra de evidencias y toda conducta criminal que se pueda imaginar.

En este ambiente y apostando por la fabricación de metanfetamina “cristal”, el cártel de Los Viagras tuvo un rápido crecimiento en la entidad, tanto que se ha vuelto un dolor de cabeza para el Cártel Jalisco, uno de los más poderosos del país, que ha lanzado diversas incursiones a los territorios “Viagra”, pero éstos resisten los embates.

El propio gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo, aseguró que con Alfredo Castillo, Los Viagras vivieron una gran expansión. "Pasaron cosas como empoderar a delincuentes; se usó a otros delincuentes para combatir a los otros, pero los otros se quedaron empoderados, ahora son un dolor de cabeza: Los Viagras que asolan una parte del estado, una parte pequeña y los traemos a salto de mata, huyendo”, declaró el mandatario en marzo de 2018.

Por su parte, Nicolás Sierra Santana, máximo líder de Los Viagras, en un video difundido días después, el mismo mes, aseguró que entregó dinero para la campaña de Silvano Aureoles Conejo. También acusó al gobernador perredista de haberle ofrecido dinero para garantizar la seguridad en la entidad.

Contra Godoy Castro, el líder Viagra también lazó acusaciones: La de obligarlo a pactar con el “El Mencho”, entre el 14 y 17 de octubre de 2014. “Martín Godoy Castro, procurador de Michoacán, me llevó a pactar con El Mencho, del Cártel Jalisco, y como no acepté sus condiciones y no quise estar bajo el mando del cártel, por eso es tanta persecución y homicidios”, declaró a El Universal en abril de 2016.

“Nos subimos a un helicóptero de Martín Godoy; iba Yankee (Eloy Peralta), el piloto y una señorita, y paramos en la PGR de Guadalajara. En el edificio platicamos Yankee, Filippini [Carlos Alberto Cedano, ex coordinador regional de PGJE] y otro personaje que identifico en fotos; de ahí salimos en una camioneta blindada, me llevó Filippini y otro, no sé si era el jefe de la Procuraduría de Guadalajara, salimos a Sayula, paramos en una gasolinera y ahí nos recogió una camioneta Amarok gris; caminamos de Sayula, pegados a la sierra, por espacio de 10 minutos y llegamos a donde nos esperaba El Mencho”.

La reunión, narró, se trató sobre las intenciones del Cártel Jalisco de operar en Michoacán, por lo que se buscaban un acuerdo con las “autodefensas” que se oponían (y que ahora se sabe que eran grupos de criminales). Entonces Santa negaba pertenencia con algún gurpo criminal y se identificaba como autodefensa.

Cabe señalar que de los dos de los hermanos Sierra Santana ya fueron abatidos o detenidos, entre ellos Gabino Sierra Santana, en marzo del 2018, y Juan Carlos Sierra Santana “La Sopa”, muerto en Buenavista en marzo de 2017, en un enfrentamiento con grupos rivales.

Tres meses después de dejar Michoacán, Alfredo Castillo se hizo titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), donde se documentaron contratos por 262 millones de pesos, con 21 empresas fantasma.

Dejó el cargo al terminar la Administración federal de Enrique Peña Nieto y ha mantenido un perfil muy bajo desde entonces, estando “desaparecido” en el plano de la política nacional.

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