Uruapan, Mich., a 30 de noviembre de 2025.- El caso por el homicidio del alcalde Carlos Manzo dio un giro judicial este domingo, cuando Jaciel Antonio “N”, alias El Pelón, fue vinculado a proceso y enviado a prisión preventiva oficiosa como presunto operador del crimen organizado y pieza clave en la estructura criminal que habría planeado el ataque contra el presidente municipal.
La Fiscalía estatal expuso que existen indicios suficientes para procesarlo por el delito de extorsión, pero además lo coloca en el centro de un esquema criminal más complejo: sería el responsable de reclutar jóvenes y adictos que posteriormente terminaron involucrados en las operaciones armadas del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Uruapan.
El reclutador detrás del menor que ejecutó al alcalde
De acuerdo con las líneas de investigación, El Pelón habría captado a dos jóvenes que participaron directamente en el ataque contra el funcionario: Víctor Manuel “N”, señalado como el menor que disparó, y Fernando Josué “N”. Ambos murieron días después, presuntamente para evitar filtraciones.
Los reportes ministeriales lo describen como un operador que aprovechaba centros de rehabilitación para obtener “material humano” para el cártel: sicarios, halcones y distribuidores. No era un improvisado ni un tirador; era un presunto coordinador de mano de obra criminal.
Una red criminal con víctimas colaterales
La Fiscalía también asocia su nombre a una investigación paralela: El Pelón habría intentado extorsionar a la madre de un joven identificado como Josué, encontrado asesinado el 10 de noviembre junto a un hombre de nombre Ramiro. Ese hallazgo mostró lo que ahora consideran una posible cadena de ejecuciones vinculadas al mismo grupo criminal y al homicidio del alcalde.
Proceso abierto y pieza clave para la Fiscalía
Aunque la vinculación a proceso se dio únicamente por el delito de extorsión, la investigación mantiene a Jaciel Antonio “N” como uno de los principales eslabones para esclarecer el crimen contra Carlos Manzo y el reclutamiento sistemático de menores de edad en Uruapan.
La prisión preventiva oficiosa asegura que continúe bajo resguardo judicial mientras avanza la indagatoria de homicidio en su contra y se define si, además de reclutador, formó parte de la cadena de mando que ordenó el ataque contra el alcalde.
Por ahora, el expediente de “El Pelón” se convierte en la principal pista viva en el caso Manzo. El resto está muerto o desaparecido. Y la Fiscalía apuesta a que él pueda revelar cómo operaba realmente el cártel en Uruapan.








