Morelia, Mich., a 20 de enero de 2026.— Michoacán volvió a sacudirse este martes tras un operativo de gran escala encabezado por fuerzas federales y estatales que derivó en la detención de nueve personas, la inhabilitación de tres campamentos clandestinos y el aseguramiento de un importante arsenal, confirmando la persistente disputa por el control territorial en la entidad.
Las acciones se realizaron como parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, bajo el liderazgo de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional, en coordinación con la Secretaría de Marina, la Fiscalía General de la República, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y autoridades locales. El despliegue incluyó patrullajes terrestres y reconocimientos a pie en Aguililla, Apatzingán, Cotija, La Piedad, Morelia, Nuevo San Juan, San Lorenzo, Queréndaro, Salvador Escalante, Tiamba, Uruapan, Zamora y Zacapu, municipios considerados estratégicos por su actividad económica y su historial de violencia.
Durante las operaciones, las fuerzas de seguridad lograron el aseguramiento de ocho armas de fuego, casi quinientos cartuchos útiles, decenas de cargadores, un artefacto explosivo improvisado y siete vehículos, lo que exhibe el nivel de organización y poder de fuego de los grupos criminales que operan en la región. Paralelamente, se reforzó la presencia institucional en zonas de producción aguacatera y citrícola, con el objetivo de generar condiciones mínimas de seguridad para trabajadores y empresarios, sectores que por años han sido blanco de amenazas, extorsiones y violencia.
El golpe se suma a una ofensiva sostenida que, de acuerdo con cifras oficiales, ha dejado resultados que estremecen. Tan solo entre el 10 de noviembre de 2025 y el 19 de enero de 2026, las autoridades reportan 426 personas detenidas, el aseguramiento de cientos de armas de fuego y miles de cartuchos, así como la incautación de vehículos, campamentos clandestinos y tomas ilegales. En ese mismo periodo, también se decomisaron cientos de kilos de drogas, grandes volúmenes de sustancias químicas para la elaboración de narcóticos sintéticos y una cantidad significativa de explosivos, reflejando la dimensión industrial del crimen organizado en Michoacán.
Desde el Gabinete de Seguridad federal se reiteró que estas acciones forman parte de una estrategia integral para debilitar las estructuras criminales, recuperar territorios y restablecer la confianza ciudadana. El mensaje, aseguran las autoridades, es claro: no habrá pausa ni concesiones frente a los grupos que mantienen a Michoacán bajo presión.
Mientras tanto, el estado continúa en el foco nacional, atrapado entre operativos espectaculares, cifras que revelan la crudeza del conflicto y una lucha por la paz que, pese a los avances oficiales, aún está lejos de concluir.








