Morelia, Mich., a 14 de febrero de 2026.- Michoacán dejó de ser únicamente territorio de emboscadas y bloqueos. En 2025 se convirtió en el estado con más ataques con drones contra el Ejército Mexicano, superando incluso a Sinaloa. Lo que antes parecía una táctica aislada hoy perfila un patrón que coloca a la entidad en el centro de una escalada tecnológica del crimen organizado.
De acuerdo con registros oficiales de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), siete agresiones con drones y/o explosivos improvisados se cometieron en suelo michoacano, dentro de un total nacional de 16 eventos documentados el año pasado. Es decir, casi la mitad ocurrieron en esta entidad.
Tierra Caliente, zona de bombardeo criminal
Los ataques no se concentraron en un solo punto ni en una sola fecha. El primero se registró el 16 de febrero en Apatzingán; días después, el 26 de febrero, ocurrió otro en Buenavista. En marzo, el 7, se documentó un caso en Aquila, y el 5 de junio nuevamente Buenavista fue escenario de una agresión con estos dispositivos. Más adelante, el 17 de junio se reportó un evento en Zitácuaro; el 19 de julio, otro más en Apatzingán; y finalmente, el 9 de octubre, en Cotija.
La mayoría de los episodios ocurrieron en la región de Tierra Caliente, históricamente disputada por organizaciones criminales y bajo constante presencia militar. Sin embargo, la expansión hacia el oriente y occidente del estado evidencia que la táctica no está limitada a una sola zona de conflicto.
Más ataques que en Sinaloa
Mientras Michoacán acumuló siete agresiones, Sinaloa reportó cuatro durante el mismo periodo. En ese estado, tres se registraron en Culiacán y una en Badiraguato, en medio de tensiones internas del crimen organizado. Sonora sumó dos eventos y tanto Tamaulipas como Chihuahua contabilizaron uno cada uno.
El dato es contundente: Michoacán encabezó la estadística nacional en esta modalidad de ataque, lo que confirma una intensidad operativa mayor que en otras entidades con larga historia de confrontación armada.
Drones convertidos en armas
Lo que comenzó como tecnología recreativa o comercial ha sido adaptado con fines ofensivos. Los grupos criminales emplean drones modificados para transportar y lanzar explosivos improvisados contra posiciones militares, reduciendo su exposición directa y generando un impacto psicológico significativo.
Aunque la regulación vigente —establecida en la NOM-107-SCT3-2019— contempla registros y lineamientos para uso civil, fue diseñada principalmente para fines recreativos y comerciales.
Paralelamente, la reforma al Código Penal Federal publicada en 2024 establece penas de hasta 40 años de prisión para quien utilice drones en la comisión de delitos, especialmente si el objetivo son fuerzas armadas. Sin embargo, la innovación criminal parece avanzar con mayor rapidez que la capacidad de supervisión y control.
Los ataques se distribuyeron entre febrero y octubre de 2025, lo que descarta que se trate de incidentes aislados. La frecuencia y dispersión territorial sugieren capacidad logística, acceso a explosivos y una estrategia sostenida de confrontación directa con el Ejército.
Michoacán no solo enfrenta violencia territorial tradicional; ahora es escenario con tácticas de guerra observadas en conflictos internacionales.








