Juárez, Chih., a 29 de agosto de 2025.— Una denuncia periodística ha desatado conmoción en la frontera norte de México: un cartel estaría detrás de un esquema criminal que apunta directamente a mujeres embarazadas, a quienes privan de la vida para extraer a sus hijos no nacidos y traficarlos hacia Estados Unidos.
La investigación fue expuesta por la periodista Katarina Szulc, colaboradora de Borderland, quien documentó testimonios y casos que apuntan a una de las acusaciones más crueles contra la delincuencia organizada en los últimos años.
De acuerdo con sus hallazgos, al menos 20 mujeres habrían sido víctimas de esta práctica en los últimos meses, atribuida al Cartel Jalisco Nueva Generación por fuentes de seguridad mexicanas.
Según la investigación, médicos con especialidad en obstetricia participan en cirugías clandestinas, cuyo propósito es mantener con vida al bebé a costa de la madre, cuya muerte queda oculta bajo un manto de impunidad.
La denuncia también apunta a un proceso de documentación irregular que permitiría el traslado de los recién nacidos hacia territorio estadounidense. Aunque no se han precisado los mecanismos, se presume que el uso de papelería falsificada o el aprovechamiento de redes de corrupción en instituciones migratorias serían parte del engranaje.
Este señalamiento coloca al CJNG en el centro de un debate internacional sobre nuevas modalidades de trata de personas que cruzan el límite de lo imaginable. Expertos en seguridad consultados advierten que, de confirmarse, se trataría de una de las prácticas más inhumanas atribuidas al narcotráfico mexicano, revelando el grado de diversificación criminal que alcanzan los cárteles en la frontera.
Por ahora, ni autoridades federales ni estatales han emitido una postura oficial sobre estas denuncias.