Zamora, Mich., a 23 de febrero de 2026.- La noche cayó con tensión en el occidente michoacano. En el contexto de la reacción criminal violenta que se vive en la región, la Guardia Civil mantiene un despliegue estratégico en zonas de difícil acceso para recuperar el control de la vía Zamora–Jiquilpan, a la altura de Tangamandapio, donde los bloqueos encendieron las alarmas.
Liberación de tramos bajo presión
Los vehículos tácticos avanzan entre brechas y puntos estratégicos mientras elementos estatales trabajan para liberar los tramos carreteros afectados. La carretera, considerada clave para la conectividad regional, se convirtió en foco de atención operativa ante los intentos de obstrucción que buscan paralizar la circulación.
El operativo regional no es menor: implica presencia permanente, patrullajes reforzados y acciones coordinadas para garantizar que la circulación sea restablecida bajo condiciones de seguridad.
Supervisión directa en territorio
Las acciones son supervisadas directamente en la zona por el secretario de Seguridad Pública, José Antonio Cruz Medina, quien coordina esfuerzos con el subsecretario de Operación Policial, Ramsés Sayabedra, además de fuerzas federales que participan en el despliegue.
La presencia de los mandos en campo subraya la prioridad del gobierno estatal: restablecer la circulación, recuperar el control de los tramos afectados y garantizar condiciones mínimas de seguridad en la región.
Tangamandapio y sus alrededores permanecen bajo vigilancia constante. Aunque las labores continúan, el mensaje oficial es firme: no se permitirá que las vías estratégicas queden en manos de la intimidación.
La operación sigue en curso y la carretera Zamora – Jiquilpan se mantiene como punto clave en una noche marcada por tensión, estrategia y respuesta institucional.








