Buenavista, Mich., a 31 de enero de 2026.— La región de Buenavista atraviesa una de sus jornadas más violentas y alarmantes de los últimos meses, marcada por explosiones, aseguramientos de artefactos bélicos y el hallazgo de personas sin vida, en un escenario que confirma la creciente sofisticación de la violencia criminal en la zona de Tierra Caliente.
Las primeras alertas surgieron tras múltiples detonaciones registradas en la comunidad de División del Norte, cuyo estruendo fue escuchado por habitantes durante la madrugada y la mañana del sábado. Las explosiones provocaron daños en viviendas y generaron pánico entre la población, lo que motivó reportes ciudadanos a las autoridades.
El despliegue conjunto de la Secretaría de la Defensa Nacional, Guardia Nacional y Guardia Civil permitió no solo corroborar las afectaciones materiales, sino también descubrir un inmueble habilitado como taller clandestino para la fabricación de explosivos improvisados. En el sitio fueron localizados insumos, herramientas y aditamentos utilizados para la elaboración de artefactos de alto poder, presuntamente empleados por un grupo delictivo con presencia en la región.
Ante el riesgo inminente, las fuerzas de seguridad acordonaron la zona, restringieron el acceso y realizaron evacuaciones preventivas, mientras personal especializado aseguró el material explosivo bajo estrictos protocolos.
Los hechos no ocurrieron de manera aislada. Horas antes, en la misma comunidad, se reportó un enfrentamiento entre civiles armados, en el que —según testimonios— habrían sido utilizados explosivos lanzados desde drones, una modalidad que ha encendido las alertas de las autoridades por su capacidad de causar daños indiscriminados.
En ese contexto de violencia, sobre la carretera Apatzingán–Buenavista fueron localizados dos cuerpos sin vida cubiertos con sábanas, cuyas muertes, de acuerdo con las primeras indagatorias, podrían estar relacionadas con una explosión. Las víctimas presentaban lesiones compatibles con estallidos, aunque las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer las circunstancias exactas.
A esta cadena de hechos se suma que, horas antes, en la localidad de Catalinas, fuerzas estatales y federales aseguraron 19 artefactos explosivos diseñados para ser transportados y detonados mediante drones, lo que refuerza la hipótesis de una operación estructurada dedicada a la fabricación y uso de explosivos en distintos puntos de Buenavista.
Las autoridades mantienen operativos permanentes de vigilancia y patrullaje en la región, mientras se desarrollan las investigaciones para identificar a los responsables y determinar el alcance de estas actividades ilícitas.
Entre explosiones, decomisos y muertes, Buenavista vive jornadas de zozobra, en una región donde la violencia ha dejado de ser solo armada para convertirse en una amenaza aérea y explosiva que mantiene en vilo a la población civil.








