El rastro de Luis Manuel Martínez “El Chuta”: una década de cargos, denuncias y controversias policiales en Michoacán

El rastro de Luis Manuel Martínez “El Chuta”: una década de cargos, denuncias y controversias policiales en Michoacán
Autor: Redacción / Noventa Grados | Fecha: 30 de Septiembre de 2026 a las 14:08:28

*Luis Manuel Martínez Hernández llegó a ocupar la Dirección de Seguridad Pública de Michoacán. Una década después de denuncias y señalamientos en su contra, su nombre vuelve a circular alrededor de la seguridad municipal. Su pasado coincide ahora con un escenario especialmente delicado: la caída de “El Señor de la T”, la detención de policías municipales y las investigaciones sobre la penetración del crimen organizado en corporaciones del Bajío.

Penjamillo, Mich., a 30 de septiembre de 2026.- Una década después de haber sido señalado por presuntos abusos contra policías incapacitados y de que su nombre apareciera relacionado con otras irregularidades dentro de la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán, Luis Manuel Martínez Hernández, “El Chuta”, vuelve a generar interrogantes en torno a una corporación policial.

El exdirector de Seguridad Pública estatal se desempeña como encargado de la seguridad en Penjamillo, municipio incluido por autoridades entre las zonas de operación de Manuel Alejandro “N”, “El Señor de la T”, cuya captura desató una serie de operativos que alcanzaron a mandos y policías municipales de Angamacutiro.

Sobre “El Chuta” circulan actualmente versiones de una posible salida de la Dirección de Seguridad Pública de Penjamillo y señalamientos que pretenden relacionar su permanencia en el cargo con “El Señor de la T”.

Pero su nombre carga antecedentes.

En febrero de 2016, cuando encabezaba la Dirección de Seguridad Pública de Michoacán, Martínez Hernández fue acusado públicamente de presionar a policías que habían sufrido incapacidades físicas para realizar trabajos que presuntamente no podían desempeñar.

Uno de aquellos casos fue el de Francisco Javier Sánchez Razo, elemento del Grupo de Operaciones Especiales que había sufrido un accidente durante el servicio.

La controversia no quedó únicamente en una publicación periodística: Sánchez Razo sostuvo posteriormente un litigio administrativo contra la Secretaría de Seguridad Pública relacionado con su reasignación.

A esos señalamientos se sumaron entonces acusaciones de trabajadores que atribuían a “El Chuta” presuntas irregularidades dentro de la corporación.

Meses después apareció otro episodio.

En agosto de 2016, se dio el aseguramiento en Moroleón, Guanajuato, de una Jeep Patriot que estaba siendo rotulada para aparentar ser una patrulla de la Policía Michoacán. La información periodística mencionó a Martínez Hernández como presuntamente relacionado con quien habría solicitado el balizamiento y agregó señalamientos sobre supuesto robo de combustible.

Pero para entonces el nombre de “El Chuta” ya había quedado rodeado de controversias que iban mucho más allá de diferencias administrativas dentro de la Policía Michoacán.

Diez años después, vuelve a aparecer en un escenario policial bajo escrutinio.

Y esta vez el contexto es particularmente delicado.

Más información de la categoria
Más información de la categoria