Querétaro, Querétaro, a 9 de marzo de 2026.- En lo que va del año se han registrado alrededor de 500 incendios y de estos, 60 se han presentado en zonas de interés ambiental, con una afectación estimada de 120 hectáreas, reconoció Guadalupe Espinosa de Los Reyes, titular de la Secretaría de Medio Ambiente del municipio de Querétaro.
Reconoció que Sierra del Raspiño y Jurica Poniente, frente al parque La Queretana, son las zonas que concentran incendios en áreas ecológicas de Querétaro por lo que existe la necesidad de mantener la vigilancia y la educación ambiental para reducir riesgos.
Explicó que, aunque la mayoría de los siniestros han ocurrido fuera de áreas naturales protegidas, tres de ellos sí se han registrado en zonas bajo esa categoría.
Reconoció que, gracias al monitoreo constante con Protección Civil Municipal, la Comisión Nacional Forestal (Conafort), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conamp) y la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (Sedea) para atender y prevenir incendios en áreas forestales y zonas bajo esquemas de conservación.
“En estos casos, se realizan diagnósticos de suelo para determinar la necesidad de acciones de restauración, aunque en muchos casos la regeneración ocurre de manera natural mediante procesos de sucesión ecológica”.
Aclaró que el municipio no tiene facultades para sancionar en materia de incendios, ya que estos están previstos en el Código Penal y corresponden al ámbito judicial, sin embargo, se mantiene un acompañamiento cercano con los propietarios de los terrenos afectados y se busca fortalecer la coordinación con autoridades judiciales para atender denuncias en caso de incendios provocados.
En cuanto al apoyo a brigadistas comunitarios, Espinosa de Los Reyes adelantó que se trabaja en un análisis conjunto con la Federación para destinar recursos a la compra de herramientas básicas como picos, palas y uniformes, indispensables para la apertura de brechas cortafuego y la atención inicial de siniestros.
“Estamos en contacto directo con ejidatarios y comunidades, no solo para capacitarlos, sino también para el monitoreo y la supervisión. La participación ciudadana ha sido clave para atender de manera inmediata los reportes”.
Recordó que desde noviembre se realizan mesas de trabajo para diseñar estrategias conjuntas, entre ellas mantener informada a la ciudadanía y promover el reporte inmediato de siniestros al 911.
Reconoció que la mayoría de los siniestros tienen origen en actividades humanas, por lo que se insistió en la importancia de la educación ambiental: evitar tirar residuos en predios baldíos, recoger la basura en paseos y elaborar brechas cortafuego en terrenos con maleza.
Reconoció que también mantienen una comunicación directa con ejidatarios para reforzar la prevención y atención de incendios forestales en zonas naturales protegidas.
Hace dos semanas se capacitó a comisionados y ejidatarios de Peña Colorada, y actualmente se trabaja con alrededor de 15 ejidos ubicados en áreas como las microcuencas del norte, Jurica Poniente y Peña Colorada, consideradas de mayor extensión y relevancia ambiental.
Reconoció que el municipio impulsa capacitaciones no solo para la detección temprana de siniestros, sino también para el monitoreo y supervisión comunitaria. Estas brigadas ejidales se consolidan como primeros respondientes ante emergencias, mientras que la coordinación con Protección Civil Municipal garantiza atención inmediata.
Respecto al área del Tángano, aclaró que el incendio registrado el año pasado ocurrió en El Marqués, fuera de la jurisdicción de Querétaro, sin embargo, el municipio mantiene un monitoreo puntual y está dispuesto a colaborar con la Secretaría de Desarrollo Sustentable estatal (Sedesu) en acciones de reforestación si se requiere.








