Operativo contra El Mencho: Una muerte anunciada 48 horas antes de ocurrir

Operativo contra El Mencho: Una muerte anunciada 48 horas antes de ocurrir
Autor: Redacción / Noventa Grados | Fecha: 27 de Febrero de 2026 a las 00:58:47

Morelia, Mich., a 27 de febrero de 2026.- El 22 de febrero los disparos en la sierra de Jalisco confirmaron lo que, para muchos, ya estaba escrito desde dos días antes. La caída de Nemesio Oseguera Cervantes no comenzó con el operativo federal en Tapalpa. Comenzó el 20 de febrero, cuando su nombre se apoderó de la conversación nacional.

No por un comunicado oficial. No por una conferencia de prensa. Sino por un rumor que ya circulaba en canales de alcance nacional.

20 de febrero: el aviso

Ese viernes, el medio michoacano Noventa Grados publicó que la versión de una supuesta captura del líder del CJNG dominaba redes y espacios informativos en todo el país. No afirmaba la detención, pero documentaba un hecho contundente: la narrativa ya estaba instalada.

Horas después, el comunicador Gildo Garza señaló que la versión circulaba en canales ligados a seguridad nacional, pero calificó el rumor como “información falsa”, insinuando que se trataba de una maniobra o una fabricación.

Más allá de confirmar o desmentir, ambos coincidían en algo esencial: el nombre del capo ya se movía con fuerza nacional.

La reconstrucción: el cerco de 48 horas

Reportes periodísticos posteriores al operativo apuntan a que, al menos 48 horas antes del 22 de febrero, autoridades federales habían intensificado la vigilancia sobre una persona del círculo íntimo del líder criminal, identificada como pareja sentimental.

Ese seguimiento habría permitido delimitar con mayor precisión el punto de resguardo en la sierra de Tapalpa.

Si esa fase crítica se activó alrededor del día 20, la coincidencia es inquietante: Mientras el país hablaba de su captura, la inteligencia ya estaba cerrando el cerco.

La versión oficial de la Secretaría de la Defensa Nacional habló de “trabajos de inteligencia previos” y “confirmación de presencia en la zona”, pero no detalló fechas exactas ni nombres. Las reconstrucciones periodísticas, en cambio, sitúan el momento decisivo justo en esas 48 horas previas.

21 de febrero: silencio estratégico

El sábado transcurrió sin aclaraciones precisas. No hubo confirmaciones categóricas que desmontaran la narrativa ni anuncios de despliegues extraordinarios.

En operaciones de alto valor, el silencio no es vacío: es parte del protocolo.

Si el seguimiento al entorno íntimo ya había reducido el radio de búsqueda, el operativo podía estar en fase final de planeación.

22 de febrero: la ejecución

En la madrugada del domingo, fuerzas federales desplegaron el operativo en Tapalpa. Hubo intercambio de fuego con el grupo de seguridad. Horas más tarde, el Gobierno confirmó el abatimiento tras el enfrentamiento.

La coincidencia temporal alimenta la hipótesis más delicada: ¿Se filtró información durante la fase crítica de inteligencia?

Si el seguimiento a la pareja permitió ubicar el refugio y esa fase ocurrió justo cuando el rumor explotó, el 20 de febrero deja de ser anecdótico. Se convierte en el día en que la operación comenzó a asomarse al espacio público.

No hay prueba oficial de una filtración. Pero tampoco es habitual que un objetivo de ese nivel sea tema nacional dos días antes de caer.

La caída del líder del CJNG no sorprendió al país porque el país ya estaba hablando de ella. Tal vez fue coincidencia. Tal vez fue fuga. Tal vez fue estrategia.

Lo que es innegable es que 48 horas antes de que se escucharan los disparos en la sierra de Jalisco, México ya intuía que algo grande estaba por suceder. Y en esa intuición colectiva comenzó la historia de su final.

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