Ciudad de México, a 29 de mayo de 2026.- Luego de rechazar públicamente la posibilidad de ponerse a disposición de la justicia estadounidense, el exdirector de la Policía de Investigación de Sinaloa, Marco Antonio Almanza Avilés, habría cambiado de postura y se habría entregado a autoridades de Estados Unidos, según versiones difundidas por personas cercanas a su entorno.
La presunta entrega se habría realizado en un cruce fronterizo del estado de Sonora, días después de que Almanza Avilés acudiera a declarar ante la delegación de la Fiscalía General de la República (FGR) en Culiacán. En esa comparecencia, realizada el pasado 26 de mayo, sostuvo que no contemplaba entregarse debido a que, a su juicio, no existían condiciones que garantizaran una investigación imparcial en su contra.
El exfuncionario encabezó la Policía de Investigación de Sinaloa entre 2017 y 2022. Autoridades estadounidenses lo señalan por supuestamente haber recibido sobornos de la facción criminal conocida como Los Chapitos, a cambio de permitir el traslado de drogas y utilizar acciones policiales contra grupos rivales. Además, enfrenta acusaciones por presuntos encuentros con hijos de Joaquín Guzmán Loera durante los años 2017 y 2018.
Momentos antes de entrar a declarar en días pasados, Almanza Avilés rechazó categóricamente cualquier vínculo con organizaciones delictivas y aseguró que nunca ha formado parte de actividades criminales. “Yo no serviría ni de testigo protegido, ni de testigo colaborador, porque yo nunca he pertenecido a un grupo delictivo”, declaró entonces.
En caso de que confirme su entrega, se convertiría en el tercer exfuncionario relacionado con este caso en ponerse a disposición de las autoridades estadounidenses, después del exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, y del exsecretario de Administración y Finanzas, Enrique Díaz Vega.









