Teherán, Irán, a 19 de abril de 2026.- La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar tras un nuevo incidente marítimo en las cercanías del estrecho de Ormuz, donde ambas naciones se acusan mutuamente de violar acuerdos recientes y de realizar acciones militares en aguas estratégicas.
De acuerdo con el Ejército iraní, fuerzas estadounidenses atacaron una embarcación comercial de ese país en el mar de Omán, lo que aseguran, representa una ruptura del alto el fuego vigente entre Teherán y Washington, además de constituir un acto de “piratería marítima”. El señalamiento fue difundido mediante un comunicado emitido por el Cuartel General Central de Jatam al Anbiya durante la madrugada de este lunes.
Según la versión iraní, el buque afectado era un portacontenedores procedente de China con destino a Irán. En el reporte, retomado por la agencia Tasnim, se detalla que militares estadounidenses habrían disparado contra la nave con el objetivo de inutilizar su sistema de navegación, además de abordar la embarcación.
Tras estos hechos, Teherán afirmó haber respondido con ataques mediante drones dirigidos contra buques militares estadounidenses, aunque no ofreció mayores detalles sobre los daños o el alcance de la operación.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo que la intervención naval tuvo lugar luego de que un carguero iraní intentara cruzar el bloqueo establecido por su país en el estrecho de Ormuz. A través de un mensaje en redes sociales, aseguró que la embarcación, identificada como Touska, no logró su objetivo.
Más tarde, el Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (Centcom) indicó que antes de abrir fuego se emitieron advertencias durante aproximadamente seis horas. Posteriormente, un destructor ordenó evacuar la zona de máquinas del barco y realizó disparos para detener su propulsión.
El estrecho de Ormuz, considerado una de las rutas más relevantes para el comercio energético mundial al concentrar cerca del 20 por ciento del tránsito de crudo, permanece bajo fuertes restricciones. La situación se da a cincuenta días del inicio de las ofensivas de Estados Unidos e Israel contra Irán, en un contexto de creciente tensión regional.
Aunque Irán anunció recientemente haber retomado el control del paso marítimo y su reapertura, mantiene medidas de bloqueo, mientras que Washington sostiene un cerco naval enfocado en limitar el flujo comercial iraní.
Este episodio ocurre además en un momento clave, previo a una posible nueva ronda de negociaciones de paz entre ambos países en Pakistán. Sin embargo, autoridades iraníes han condicionado su participación a que Estados Unidos levante las restricciones marítimas impuestas en la zona.









