Pamplona, España, a 05 de julio del 2022.- En efecto, Isaac Fonseca es un huracán, porque arrasa en todas las plazas donde se presenta. Y este martes 5 de julio en Pamplona no fue la excepción, porque cortó 4 orejas, acabó con el cuadro, puso al público de pie y su salida a hombros fue apoteósica, en virtud de que un río de gente lo acompañó y vitoreó hasta la avenida.
Tan sólo bastaron 9 días para que El Huracán de Morelia regresara a los ruedos. Y lo hizo a pesar de que todavía no cicatrizan las dos cornadas que trae en la pierna derecha, ni la fractura de mandíbula en la que le colocaron una placa de titanio y varios tornillos.
Sí, regresó, y lo hizo como lo que es: un imán de taquilla y un fenómeno en el ruedo que lo da todo en cada tarde y/o noche, que le puede a todos los bureles que le salen de toriles, que les da la lidia que cada uno requiere y, como ahora, los parte en dos. Isaac Fonseca Fonseca es sinónimo de valor, arte, honestidad, entrega, humildad, grandeza y carisma.
EL PRIMERO DE SU LOTE
Soñador fue segundo de la noche, novillo de Pincha con 428 kilos de puro músculo que fue de menos a más. Alarcón le hizo un quite por gaoneras que le replicó el moreliano, pero más ceñidas y con más sabor. La faena de muleta la inició de rodillas y citando muy largo; le dibujó 3 derechazos largos, un forzado de pecho y, antes de ponerse de pie, un natural por alto; ya sobre sus zapatillas remató con el pase de pecho.
La segunda tanda fue por naturales y el de pecho pasándose los pitones a milímetros de su chaquetilla. Después una sucesión de tandas derechistas muy bien templadas, para luego provocar un tejido de olé y ay con un cambiado por la espalda. Concluyó con manoletinas y mató de estocada hasta los gavilanes. El de Pincha tardó en doblar una eternidad y el juez concedió 2 orejas que fueron aclamadas al unísono por la multitud. A los restos mortales de Soñador se le dio arrastre lento y vuelta al ruedo por su bravura.
EL QUINTO DE LA NOCHE
Vago, un negro con 430 kilogramos, y marcado con el número 11 de Pincha, fue el quinto de la noche. Novillo soso, rebrincón, calamocheador que salía de la reunión con la cara arriba. Isaac Fonseca tuvo que inventarse la faena, derrochar deseos de agradar, torerismo y jugarse la vida en serio ante tamaño galimatías. Todo lo tuvo que hacer El Huracán de Morelia, todo, porque no encontró contribución del de Pincha. El público, muy receptivo, comprendió lo que sucedía, por eso cuando Isaac Fonseca metió el estoconazo que hizo rodar sin puntilla al manzurrón, el público se puso de pie para echar a volar los pañuelos. El juez de plaza, atento y sensible, ordenó dos orejas para el michoacano, quien llegará embalado a su toma de alternativa como matador de toros a Dax, Francia, el 11 de agosto venidero, pero antes tiene dos fechas más por cumplir.
SUS ALTERNANTES
El primer espada de la novillada, Jorge Martínez, derrochó entusiasmo, ganas de ser y tuvo momentos muy intensos e interesantes, pero falló con el acero. Silencio en su lote.
Diego Alarcón, tercer espada de la noche, estuvo dubitativo ante el tercero del encierro y falló con el acero. Al cierra plaza logró arrancarle una oreja de mucho mérito. Así sea.









