Morelia, Michoacán., a 06 de noviembre del 2019. - El matador de toros moreliano Jorge Sotelo se alzó como el máximo triunfador de la Tradicional Corrida de Todos los Santos en la Plaza de Toros “El Relicario” de Ciudad Hidalgo, Michoacán, al desorejar los dos cornúpetas de la ganadería potosina Coronado que le tocaron en suerte. El matador tlaxcalteca Uriel Moreno el Zapata desorejó al segundo de su lote; a su vez el imberbe rejoneador Fauro Aloi recibió un par de trofeos; mientras que recién alternativado Manolo Guevara le tumbó un apéndice al cierra plaza.
Aunque algo retrasado por causas de una graves situación personal, no he querido dejar sin publicación lo acontecido en la antigua Taximaroa el viernes anterior, porque el éxito alcanzado por Jorge Sotelo amerita el reconocimiento público, en virtud de que el coletudo moreliano ha estado en torero, estructuró dos faenas en las que brilló con capote y muleta, amén de que mató muy bien, y salió a hombros con mucha fuerza.
Uriel Moreno, por su parte, estuvo como siempre: entregado, valiente, artista y sorprendente porque continúa cubriendo los tres tercios como categoría de torero caro, lo que es de agradecerse porque es garantía de buen toreo, lo que nunca deja de entregar en cada plaza. A su vez el rejoneador Fauro Aloi también derrochó entusiasmo, sin embargo, con todo y que tiene talento, su verdor es evidente, más ha de llegar el día en que pueda cuajar faenas redondas.
El Zapata apadrinó a Manolo Guevara, y como testigo estuvo Jorge Sotelo. Ante el de su doctorado el nuevo matador de toros mostró buenas hechuras y bien pudo cortar una oreja, pero tuvo que conformarse con fuerte ovación ya que falló con el acero. Ante el cierra plaza estuvo mucho mejor, más sereno y reposado, tanto así que logró obtener su primera peluda en calidad de matador alternativado. Así sea.









