Doha, Catar, 23 de noviembre de 2022.- Aficionados internacionales que llegaron a Qatar para asistir a los partidos de sus respectivas selecciones tuvieron que pagar alrededor de 200 dólares la noche por hospedarse en reducidas cabinas en la periferia de Doha, la capital de Catar.
Se trata de espacios de apenas unos cuantos metros cuadrados con un aire acondicionado precario, los cuales no incluyen desayuno, de acuerdo a una reportaje publicado por El País.
Y es que las restricciones que impuso Catar incluyen el monitoreo de las reservas de hospedaje, por las que no pueden realizarse como en un viaje normal, a través de una agencia.
Estos barracones en los que se hospedó un grupo de aficionados de la Selección de España presentan retrasos en sus entregas de hasta siete horas y hay algunas que les faltan ventanas, están sucias al momento de recibirlas, o hay piezas menores de construcción tiradas que no se utilizaron para el armado de los pequeños cuartos.
Aún así, el ambiente es festivo en estas “villas”, donde coinciden aficionados de distintas nacionalidades, incluso rivales de juego, con el fin de vivir la pasión mundialista que en esta ocasión estuvo libre de alcohol.
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