Celaya, Guanajuato, 18 de abril de 2026.- ¿Sabías que en Celaya existe un inmueble construido en 1909 —originalmente la fábrica “La Internacional”— que con el paso del tiempo se consolidó como uno de los símbolos industriales más representativos de la ciudad?
Este espacio forma parte de una historia que se remonta a finales del siglo XIX, cuando en 1884 el empresario francés Ernesto Pugibet fundó la cigarrera El Buen Tono, considerada una de las más importantes durante el Porfiriato. Su impacto no solo se limitó a la producción de cigarrillos, sino que marcó una etapa de innovación tecnológica y transformación industrial en México.
Entre sus principales aportaciones destacó la implementación del proceso de engargolado, una técnica que sustituyó el uso de pegamentos tóxicos, mejorando así la calidad del producto y las condiciones de fabricación. Además, la empresa sobresalió por sus estrategias publicitarias y por posicionar marcas como Gardenias, Reina Victoria y Alfonso XIII en el mercado nacional.
El crecimiento de esta industria tuvo alcance en Celaya a partir de 1929, cuando el edificio de “La Internacional” fue adaptado para albergar operaciones vinculadas a esta actividad. Desde entonces, el inmueble se convirtió en un punto clave para la producción de marcas como Country Club, Campeones, Jazz, Chinacos y Bacará.
La tecnología empleada en su momento representó un avance significativo: maquinaria capaz de producir hasta mil 200 cigarros por minuto y empacar más de cuatro mil cajetillas en el mismo lapso, reflejo del dinamismo industrial de la época.
Más allá de su función productiva, este sitio es hoy un testimonio del desarrollo económico, urbano y social de Celaya, al tiempo que evoca una etapa en la que la innovación y la industria marcaron el rumbo de la ciudad.
Actualmente, el inmueble se proyecta como un espacio que rescata el patrimonio histórico local y refuerza la identidad de Celaya como una ciudad con tradición, talento y visión de futuro.









