*El aseguramiento en El Rosario incluyó 15 drones, 15 controles, 15 rollos de fibra óptica y 42 artefactos explosivos improvisados. Un año antes, un reporte periodístico había documentado la presunta posesión de uno de estos dispositivos por integrantes de La Mayiza, en medio de su guerra contra Los Chapitos.
Culiacán, Sin., a 12 de octubre de 2026.— La tecnología que ha transformado los combates entre Rusia y Ucrania ya forma parte de las alertas sobre la evolución del armamento utilizado por el crimen organizado en México. En Sinaloa, elementos del Ejército Mexicano aseguraron 15 drones de distintos tamaños equipados con sus respectivos controles y rollos de fibra óptica, un sistema de comunicación que reduce la vulnerabilidad de estas aeronaves frente a los inhibidores convencionales de señales.
El hallazgo ocurrió en el municipio de El Rosario y fue incluido en el informe del Gabinete de Seguridad federal correspondiente al 5 de octubre de 2026, publicado un día después. El inventario no se limitó a las aeronaves: también comprendió 14 baterías, tres armas largas, seis cargadores, 155 cartuchos, tres chalecos tácticos, seis placas balísticas y 42 artefactos explosivos improvisados.
La dimensión del aseguramiento coloca nuevamente bajo la lupa la capacidad de los grupos criminales para incorporar herramientas tecnológicas a sus arsenales. Sin embargo, las autoridades no identificaron públicamente a qué organización pertenecían los equipos ni precisaron si los drones estaban destinados a operaciones de vigilancia, ataques contra grupos rivales o agresiones contra las fuerzas de seguridad.
Tampoco informaron sobre personas detenidas en relación con este hallazgo.
De los campos de batalla de Ucrania a la violencia criminal en México
Los drones FPV —siglas en inglés de First Person View, o visión en primera persona— se han convertido en herramientas relevantes en la guerra entre Rusia y Ucrania. Operados a distancia mediante una transmisión de video en tiempo real, estos dispositivos pueden utilizarse para reconocimiento y, cuando son modificados o equipados para ello, para transportar explosivos.
La variante controlada mediante fibra óptica introduce una dificultad adicional para los sistemas convencionales de defensa electrónica. En lugar de depender exclusivamente de una conexión inalámbrica por radiofrecuencia, el dron mantiene un enlace físico con su operador mediante un cable que se desenrolla durante el vuelo.
Esta característica permite mantener la comunicación y transmitir imágenes sin depender de un enlace de radio que pueda ser interrumpido mediante los inhibidores convencionales. No significa, sin embargo, que las aeronaves sean indestructibles o imposibles de detectar: el cable puede dañarse o enredarse, y los aparatos siguen expuestos a otras formas de neutralización.
La tecnología ha ganado notoriedad internacional por su empleo en el conflicto ruso-ucraniano, donde ambos bandos han desarrollado y desplegado drones de fibra óptica como respuesta a las interferencias electrónicas en el campo de batalla.
Su aparición en un aseguramiento militar en Sinaloa plantea interrogantes sobre la expansión de estas capacidades entre organizaciones criminales mexicanas y los retos que representan para las corporaciones encargadas de combatirlas.
No existe, por ahora, evidencia pública en el informe oficial del decomiso que permita afirmar que las 15 aeronaves fueron fabricadas en Rusia o Ucrania, que hayan sido adquiridas directamente en alguno de esos países o que sus operadores recibieran entrenamiento de combatientes de esa guerra.
La primera alerta pública apareció en 2025
El aseguramiento de octubre de 2026 tiene un antecedente periodístico que permite reconstruir cómo esta tecnología comenzó a aparecer en la información pública sobre el crimen organizado mexicano.
El 4 de octubre de 2025, MILENIO publicó un reporte sobre un video en el que presuntos integrantes de La Mayiza mostraban un dron que, según la información difundida, habría sido arrebatado a integrantes de Los Chapitos, las dos facciones enfrentadas por el control de actividades criminales en Sinaloa.
En la grabación, uno de los hombres hacía referencia a un hilo blanco que colgaba del aparato, una característica compatible con los drones controlados mediante fibra óptica. La publicación advirtió que el video no estaba fechado y que tampoco se había confirmado el lugar donde fue grabado.
El medio presentó aquella grabación como el primer registro público localizado de una organización criminal mexicana en posesión de este tipo de dispositivo.
Casi un año después, el decomiso de El Rosario aportó un dato diferente: ya no se trataba únicamente de un video difundido en fuentes abiertas, sino de un aseguramiento oficial que incluía 15 aeronaves, igual número de controles y 15 rollos de fibra óptica.
La secuencia permite establecer dos hitos documentales, aunque no demuestra que los equipos exhibidos en 2025 sean los mismos que fueron incautados en 2026 ni que exista una relación directa entre ambos casos.
Una nueva presión sobre las fuerzas de seguridad
El uso de drones por organizaciones criminales no es nuevo en México. Durante los últimos años, distintos reportes periodísticos y actuaciones de las autoridades han documentado el empleo de aeronaves no tripuladas para vigilar movimientos, reconocer terrenos y, en determinadas circunstancias, transportar o arrojar artefactos explosivos improvisados.
La incorporación de sistemas de fibra óptica añade una variable a ese escenario: los dispositivos que dependen de señales inalámbricas pueden perder su conexión cuando enfrentan interferencias, mientras que un enlace físico evita esa vulnerabilidad específica.
Esto obliga a distinguir entre los métodos diseñados para bloquear señales de radio y otras capacidades de detección, protección y neutralización. Un inhibidor convencional no ofrece necesariamente una respuesta eficaz frente a un aparato que transmite sus datos mediante un cable.
El inventario localizado en Sinaloa también merece atención por la presencia de 42 artefactos explosivos improvisados. Aunque el comunicado federal no precisó si estaban destinados a utilizarse con los drones, su hallazgo junto a las aeronaves y los equipos asociados configura un conjunto de materiales cuya relación operativa debe esclarecerse mediante las investigaciones correspondientes.
La información disponible no permite establecer si todos los drones eran FPV de fibra óptica, si estaban armados o si se encontraban listos para ser utilizados. El comunicado oficial los identifica como drones y confirma la presencia de rollos de cable de fibra óptica destinados a estos equipos, pero no proporciona una ficha técnica individual de las aeronaves.
El desafío: saber quién los tenía y para qué
Más allá de la cantidad de dispositivos, el aseguramiento abre preguntas relevantes para las autoridades: qué grupo criminal tenía bajo su control el arsenal, cómo obtuvo los equipos, desde cuándo operaban en la región y si ya habían sido utilizados en ataques.
También permanece sin esclarecer si existe una cadena de suministro internacional identificable detrás de los aparatos.
El dato confirmado es que el Ejército encontró en El Rosario un conjunto de 15 drones acompañado de controles, rollos de fibra óptica, baterías, armamento y explosivos improvisados. El antecedente de 2025, por su parte, muestra que la posesión de estos dispositivos por integrantes de una facción criminal ya había sido reportada públicamente.
Entre ambos episodios se perfila una preocupación concreta: la incorporación de tecnología que complica algunas de las respuestas electrónicas utilizadas contra los drones convencionales.
La investigación deberá determinar si el decomiso representa un caso aislado o parte de una adopción más amplia de estos sistemas por parte de las organizaciones criminales. Por ahora, el arsenal asegurado en Sinaloa constituye una señal documentada de la evolución tecnológica que enfrentan las fuerzas de seguridad, sin que ello permita atribuir a los equipos un origen extranjero específico o una utilización bélica que las autoridades todavía no han confirmado.









