Morelia, Mich., 24 de septiembre de 2019.- Durante el serial de Vacadas de Oportunidad, realizado los sábados 7, 14 y 21 del mes que corre en la Plaza de Toros Monumental de Morelia bajo los auspicios de Casa Toreros, participaron cuatro chavales michoacanos, a saber: el novillero Antonio Sáyago, y los becerristas Vladmir Díaz, Alicho Pérez y Paco Vargas.
Una cuarteta de morelianos de los que se esperaba mucho, sobre todo de Antonio Sáyago, por estar él en su etapa de novillero con picadores. Pero los mejores fueron los más inexpertos, a saber: Vladimir Díaz, quien se alzó como el triunfador de la primera vacada y, posiblemente, de todo el serial; y el novato Paco Vargas.
De suyo, Vladimir Díaz abrió la ventana para dejarse ver como un aspirante con presencia agitanada, valor sereno y buena cabeza ante la cara del animal, amén de que mató bien. Le falta mucho, lo que se entiende por su verdor en ámbitos de torerismo, habida cuenta que apenas son sus primeros pasos. Mas estuvo muy bien en su nivel personal.
Paco Vargas debutó esa tarde, la del sábado anterior, y no estuvo mal. Es decir que el discípulo del maestro Octavio Castro el Santanero hizo lo que tenía que hacer para salir bien librado del compromiso, no se exigió de más, cumplió con el paquete y aunque falló en la suerte suprema, demostró que tiene para aspirar al éxito.
Alicho Pérez estuvo en su esencia: Es un becerrista ya muy placeado, quien abrió con una larga de rodillas a porta gayola, después tuvo detalles muy toreros, pero luego se desdibujó hasta perder totalmente la cabeza y terminar de mala manera. Es un niño al que hay que darle más tiempo, pero también al que hay que decirle que para triunfar no todo es ímpetu y valor.
Antonio Sáyago, el más experimentado, aquel del que se esperaba el triunfo, fue el que menos pudo demostrar. Desde que se abrió de capa empezó su calvario y no logró dejarse ver de buena manera ni un solo instante. Le faltó esquina, y terminó como el de más bajas calificaciones de todo el serial. Ahora tendrá que levantar la cara y reencontrarse, porque virtudes tiene muchas.
Total, que quienes dieron la cara por Michoacán en las Vacadas de Oportunidad fueron Vladimir Díaz y Paco Vargas, el primero es alumno de la matadora Marbella Romero y, el segundo, es discípulo del maestro Octavio Castro el Santanero. Alicho Pérez tiene un muy buen mentor en la persona de Héctor Berber el Árabe; y Antonio Sáyago necesita recurrir urgentemente a un buen formador de toreros. Así sea.









