Querétaro, Querétaro, 5 de marzo del 2026.- A cuatro años de la gresca que se registró en el Estadio Corregidora y que le dio la vuelta al mundo con notas falsas y vetos sin precedente, hoy Querétaro demuestra que aprendió la lección con un saldo blanco durante el juego México-Islandia.
Sin embargo, hay quienes consideran que la pelea que dejó lesionadas a 26 personas se pudo prevenir, sobre todo porque ya había un antecedente de conato de violencia entre las porras del equipo del Atlas y la de Gallos Blancos.
Mario Aguilar Becerril, presidente de la unión de empresas de seguridad privada del Estado de Querétaro reconoció que este incidente agarró por sorpresa sobre todo porque fue una situación que nunca había pasado en Querétaro.
Aseguró que prácticamente lo que sucedió en ese lamentable encuentro entre las porras de los dos equipos deportivos fue una falta de previsión por parte de las autoridades.
“Ya había antecedentes de riñas entre las dos porras y la porra del Atlas, advirtió a través de redes sociales que iban a atacar, a lesionar y a presionar a la porra de Querétaro y con ese tipo de información en redes, que muchas veces son falsos, pero en este caso si era verdad, de cómo iban a actuar, se debieron tomar las previsiones necesarias”.
Es decir, dijo, antes de que llegaran los autobuses a la ciudad, la autoridad debió pararlo, hacerles una revisión para quitarles todo aquello con lo que pudieran lesionar y advertirle a la porra que si alguno causaba un daño o provocara una riña sería detenido.
“Creo que lo que hicieron fue alejar a toda la gente a gozar de un espectáculo que debió ser ameno y agradable para todas las familias. Creo que ahí fue donde les faltó la previsión a nuestros compañeros de las autoridades policiales”.
Pues incluso, afirmó que, después de la trifulca hubo quienes comentaron que había sido problema de los elementos de seguridad privada que no previeron, pero desconocen las funciones del personal de seguridad privada.
Explicó que la función de los elementos de seguridad privada en cualquier evento masivo es el control de accesos a dicho evento y su función es determinar, ¿quién puede y quién no puede entrar? A través de una revisión.
“Los elementos de seguridad revisan a las personas si llevan maletas, mochilas o cualquier otra cosa que lleve entre sus cosas o sus pertenencias personales para evitar que entre con algún artículo que pueda lesionar a cualquier otro asistente, así como también, checar que no entren con bebidas alcohólicas o con drogas”.
Aclaró que si en esta revisión el elemento de seguridad privada detecta que el aficionado está en estado de embriaguez o presuntamente drogado se le pide a un policía estatal o municipal que tome cartas en el asunto, ya que ellos son los únicos autorizados para poder retener o detener a cualquier persona.
“Nosotros no podemos detener, no está dentro de nuestras funciones y además nuestro personal no está preparado ni capacitado tal como lo están los policías”.
Destacó que las autoridades de Seguridad Ciudadana y Protección Civil del Estado son quienes se encargan de determinar cuántos elementos de seguridad privada se requieren para apoyar a los policías y a los elementos de Protección Civil.








