Morelia, Mich., a 25 de diciembre del 2019. - Hoy es la fecha, hoy será la Corrida Navideña en la Plaza de Toros La Salud de Puruándiro, para la que se estructuró un cartel singular, interesante y sugerente, porque está integrado por cinco jóvenes con talento, hambre de triunfo y determinación, díganlo si no los nombres del rejoneador Tarik Othón, así como los de los matadores de a pie Antonio Mendoza, Román Martínez, Francisco Martínez y Emiliano Villafuerte el Moso, quienes a partir de las cuatro de la tarde lidiarán a muerte cinco imponentes toros de la ganadería Arellano Hermanos.
El cartel promete mucho, más de lo que suelen resultar las tardes con toreros de mucho nombre, porque la mayor de las veces ellos solamente llegan a plazas como la de Puruándiro a pasear su prestigio, a dejarse ver y a cobrar grandes sumas de dinero. Claro, se dan honrosas excepciones. Los que no se guardan nada y labran sus destinos en oportunidades como las de hoy son los toreros talentosos que luchan por hacerse de un lugar rutilante.
Y los cuatro espadas, créamelo, son toreros de la te a la ese, sin nada qué reprocharles y mucho qué esperar de ellos, por su honestidad, determinación, calidad, valor y arte. A todos los he visto torear y siempre han salido a dar el todo por el todo con valentía y estética taurina de esa que da para el reconocimiento y la admiración.
Antonio Mendoza es un torero cuajado en las tardes memorables y las otras, las que dejan más enseñanzas que aplausos, por eso es capaz de estructurar faenas que calan hondo en el ánimo de la gente, por ello hilvana tandas de mucha transmisión y belleza, por eso en todas las plazas emociona e ilusiona, por lo mismo cada vez vence y convence con un toreo ortodoxo.
Román Martínez no se guarda nada, siempre sale a dejar todo su repertorio, que es amplio, en el redondel. Es dueño de una tauromaquia alegre, variada y de mucha conexión, por eso desde los tendidos le celebran todo. Y como cubre los tres tercios, la algarabía con él se afianza todavía más desde el segundo tercio.
Francisco Martínez es un torero serio, de esos que gustan del toreo clásico, sin muchas florituras y sí con poder y mando. Le va a todo con el garbo del que se sabe capaz de hacerle faena a cualquier toro, desde aquel que emociona por su bravura, hasta al que desdeña con rispideces y acusa mansedumbre. Lo suyo es no dar toro por perdido y, en cambio, buscarle a todos la condición.
Emiliano Villafuerte, gran triunfador de la Tradicional Corrida del 30 de septiembre en la Plaza de Toros Monumental de Morelia, espanta de valiente. Se para donde huele a cloroformo, se embragueta hasta a los marrajos calamocheadores, teje faenas de mucha hondura, imanta su muleta para llevar a los toros pegados a ella y pegarles tandas de aquí hasta allá.
Tarik Othón, el joven y talentoso rejoneador, es de esos que está llamado a cincelar su nombre con letras de oro, porque además de contar con una excelsa cuadra de caballos, entra en conjunción con ellos para esculpir obras de arte. Es un rejoneador que ha asimilado las enseñanzas de los grandes como Pablo Hermoso, Diego Ventura y Andy Cartagena, quienes dan cátedra dondequiera que se presentan.
Total, que materia prima para ilusionarse hay en cantidad y calidad. Por lo que toca la ganadería Arellano Hermanos, ésta envió un encierro bien presentado y armado. Por lo tanto… Vámonos a Puruándir o. Así sea.









