Florida, EEUU, a 19 de noviembre de 2022.- Un empresario estadounidense que quemó una pintura de Frida Kahlo valuada supuestamente en 10 millones de dólares, para vender certificados digitales de propiedad de la obra, ha recaudado apenas 11 mil dólares, cuando su intención era recaudar casi 30 millones de dólares; además enfrenta un proceso legal iniciado en su contra por el Gobierno mexicano.
Asimismo, la Secretaría de Cultura de México está investigando la autenticidad de la obra. "En México la destrucción deliberada de un monumento artístico constituye un delito", se lee en un comunicado oficial publicado a finales de septiembre.
La acción del empresario Martín Mobarak tuvo lugar supuestamente en Miami a finales de julio. En un vídeo que publicó, se le ve primero sacando el dibujo "Fantasmones siniestros" de su marco en un evento. A continuación, prende fuego a la obra sobre un vaso de hielo seco. La página web creada para este evento, indica que la obra está valuada en 10 millones de dólares, que permaneció resguardada en una bóveda hasta el momento de su destrucción.
Según los medios de comunicación, Mobarak había comprado el cuadro de 15 por 23.5 centímetros en 2015 y tenía la intención de destruir la obra para vender 10 mil certificados digitales NFT, cada uno por 2 mil 750 dólares, pero solo ha recaudado 11 mil producto de la venta de 4 NFTs.
El dibujo original procede de un diario personal de Kahlo (1907-1954), considerada la pintora "más cara" de América Latina.
"La gente puede ver que lo destruí. Pero no lo hice", dijo el empresario Martin Mobarak a Vice. "De esta manera lo estoy llevando al mundo. Estoy dejando que todo el mundo lo vea. Creo que hace más bien al mundo y hace una declaración en lugar de quedarse en la colección privada de alguien", agregó.
Según varios medios, se ha sugerido que el propio dibujo podría ser una falsificación. No solo en el sentido de que todo el asunto parece insípido y destructivo, sino porque es dudoso que incluso posea una copia genuina del dibujo en primer lugar, según medios. Sin embargo, esto no sacaría a Mobarak de la situación sin otras repercusiones legales.
"Si realmente lo quemó, está infringiendo una ley", dijo al New York Times la abogada especializada en derecho del patrimonio cultural, Leila Amineddoleh. "Y si no lo hizo, si fue una reproducción, entonces podría haber violado la ley de derechos de autor. Y si copió el original con intención de engañar, podría ser un fraude".









