Ciudad de México, 12 de febrero del 2026.- El Senado dio luz verde a la reforma para reducir la jornada laboral en México de 48 a 40 horas semanales; sin embargo, la transición no será inmediata, sino progresiva y con fechas definidas.
De acuerdo con el planteamiento presentado por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), la disminución se aplicará de manera escalonada a lo largo de varios años, comenzando con un primer recorte de dos horas.
Aunque la reforma constitucional contempla su entrada en vigor el 1 de mayo de 2026 —una vez que concluya el proceso legislativo correspondiente—, la reducción efectiva en las horas trabajadas iniciará meses después.
El calendario previsto es el siguiente:
1 de enero de 2027: la jornada pasará de 48 a 46 horas semanales.
1 de enero de 2028: se reducirá a 44 horas.
1 de enero de 2029: bajará a 42 horas.
1 de enero de 2030: se concretará la meta de 40 horas semanales.
Con este esquema, el ajuste total se completaría en un periodo de cuatro años, permitiendo a empresas y trabajadores adaptarse de forma gradual al nuevo modelo laboral.
La iniciativa busca mejorar el equilibrio entre vida personal y trabajo, sin afectar de manera abrupta la operación de los centros laborales.








